En un encuentro que tendrá hoy a la mañana con el titular del Banco Mundial, James Wolfensohn, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, buscará acelerar los desembolsos del organismo al país. Las discusiones giran en torno a unos u$s 4.500 millones que el organismo desembolsaría en los próximos cuatro años.
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En la institución replican las quejas que se escuchan en el gobierno por supuestos atrasos en el envío de fondos: «Este año el financiamiento total a favor de la Argentina llega a u$s 2.100 millones, lo que representa un nivel récord de asistencia».
Lo que no aclaran es que hubo cancelaciones de crédito de la Argentina por cifras similares a lo largo de 2003. Se trata, en realidad, de parte del compromiso que se asumió tras el acuerdo con el Fondo: cancelar las deudas con los organismos multilaterales, pero a cambio de recuperar rápidamente los fondos.
Aunque la conversación de hoy con Wolfensohn tendrá características más protocolares, en paralelo se discutirá cuáles serán las nuevas líneas del BM a favor de la Argentina. En ese tema están abocados en esta ciudad el representante argentino ante el organismo, Alieto Guadagni, y el secretario de Política Económica, Oscar Tangelson, quienes discuten con el vicepresidente para América latina del BM, David de Ferranti, con quien Lavagna se entrevistó el sábado.
El cronograma de nuevo financiamiento del Banco Mundial es el siguiente:
• Plan Materno Infantil: habrá u$s 750 millones del organismo para apoyar este programa de ayuda social, que se concentra sobre todo en el norte del país, probablemente la zona más postergada en materia sanitaria. La oficina del Banco Mundial en la Argentina ya dio su visto bueno y ahora se espera una aprobación formal del directorio en Washington para el 28 de octubre. Se trata del crédito más grueso que el BM otorgará al país en 2003, luego de los u$s 600 millones dedicados al plan Jefas y Jefes y los u$s 500 millones para aplicar al rescate de monedas.
• Compromiso de largo plazo: la institución está en pleno análisis del Country Assistance Strategy (CAS), el programa de apoyo financiero para los próximos años. Según trascendidos, sería aprobado recién en noviembre y comprendería financiamiento por un total de u$s 4.500 millones. De nuevo, los fondos se irán desembolsando a medida que la Argentina cancele sus obligaciones con la entidad que preside Wolfensohn.