A partir de hoy, el público y las empresas podrán realizar transferencias con el dinero libre (que se puede retirar en efectivo) del «corralito». Esto significa que quienes tienen dinero disponible para extraer en las cuentas lo pueden transferir, y quienes lo reciben lo pueden retirar también en efectivo. En octubre, está previsto dar otro paso importante en el camino hacia la liberación total del dinero retenido en cuentas bancarias: se habilitarán las chequeras libres de manera tal que el movimiento del dinero libre pueda hacerse a través de cheques. De acuerdo con la información oficial, cerca de $ 4.000 millones, de los $ 20.000 millones que están depositados en el «corralito» (cuentas corrientes y cajas de ahorro; no los depósitos reprogramados), están disponibles para ser retirados por público y empresas en efectivo.
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De acuerdo a la información oficial, cerca de $ 4.000 millones de los $ 20.000 millones que existen en cuentas a la vista (cajas de ahorro y cuentas corrientes)
El problema fundamental radicaba en el funcionamiento de las cámaras compensadoras del sistema bancario, que no distinguía entre «corralito» y dinero libre.
1) Distinguir en una cuenta única el dinero del «corralito» y el libre. En este caso, deberán presentar en esa misma cuenta un saldo «A», que es para el dinero atrapado, y otro saldo «B» para fondos que quedaron liberados. La transferencia de los saldos libres podrá efectuarse a otra cuenta dentro del sistema para ser retirado por el receptor en cualquier otro banco.
2) Abrir gratuitamente una nueva cuenta libre: en caso de que no puedan distinguir los distintos saldos en una misma cuenta, deberán habilitar para el cliente otra nueva, para permitirle operar con fondos fuera del «corralito».