Improvisada estrategia

Economía

La alardeada recolección de firmas para forzar al Congreso a derogar las retenciones móviles que organizaron el campo y la oposición terminará siendo casi un elemento decorativo. Después de haber convocado a todo el país reunir un millón de voluntades, sólo servirán para sumar presión al gobierno. No se usarán para activar el sistema de Iniciativa Popular. La Constitución prohíbe esa herramienta para temas tributarios.

El campo y la oposición desafiarán desde hoy al gobierno con una campaña agresiva de recolección de firmas para presionar al Congreso a tratar una ley que derogue la Resolución 125 del Ministerio de Economía que fijó las retenciones móviles. Eduardo Buzzi ya le puso fecha a la presentación: anunció ayer que en una semana llevará un millón de firmas al Congreso, que serán recolectadas en todas las provincias, piquetes en rutas y plazas de todo el país. La estrategia está armada para provocar un hecho político, pero no tendrá consecuencias legales. Ayer se confirmó que las firmas no servirán para activar el procedimiento de iniciativa popular que obligaría al kirchnerismo a debatir la ley en el recinto. De hecho, el artículo 39 de la Constitución nacional prohíbe que la iniciativa popular se utilice para tratar temas tributarios, lo que invalida el procedimiento.

Pero tanto el radicalismo, como la Coalición Cívica y el macrismo como la mesa de enlace agropecuaria ya anuncian que la intención es que «el Congreso retome sus facultades para legislar en materia impositiva y derechos de exportación». Más directos, en la UCR prometieron: «Vamos a empapelar la Casa Rosada con firmas en contra de las retenciones móviles».

  • Nueva modalidad

    El radicalismo está recolectando firmas en mesas abiertas en la Capital Federal y por Internet. Anoche la Web les había aportado 1.686 firmas y otras tantas había en planillas firmadas por la gente.

    La estrategia de instalar mesas para sumar firmas que lanzó ayer la mesa de enlace del agro servirá también para iniciar una nueva modalidad de protestas con volanteo y miniactos en todas las ciudades del interior.

    «Esperemos poder tener ese gran instrumento para la semana que viene, así se inicia la etapa parlamentaria», se entusiasmó ayer Buzzi. «Las firmas se juntarán en los piquetes y en las entidades agrarias de todo el país; y en una carpa que se ubicará frente al Congreso nacional. Tenemos que ver bien el tema de la logística para que el lunes podamos tener la planilla completa

    Por lo pronto, los hombres del campo ayer entregaron planillas con un formato unificado a todos los partidos de oposición. Uno de esos centros fue inaugurado el martes pasado en la Plaza Congreso, aunque con algunos problemas. Un grupo de estudiantes de la Facultad de Agronomía de la UBA acompañado por militantes de Pampa Sur, que dirige María del Carmen Alarcón. Todos tuvieron problemas en armar una carpa para iniciar la recolección de firmas y explicar la problemática del agro: la Policía Federal no les permitió armar un gazebo que tenían preparado, a pesar de interceder por ellos Mario Llambías, el presidente de CRA, que había ido a respaldarlos.

    El problema no era que juntaran firmas contra las retenciones, sino la instalación de la carpa que querían hacer en el mismo lugar donde durante el gobierno de Carlos Menem los docentes armaron la famosa Carpa Blanca donde hacían largos ayunos en pedido de recomposición salarial.
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