Ganancias: dejan de pagar 1,2 millones desde este mes

Economía

Los cambios en el tributo traen alivio a una importante masa de trabajadores en relación de dependencia.

Con el propósito de aliviar la carga fiscal y de volcar $50.000 millones al consumo, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) reglamentó los cambios en la ley del Impuesto a las Ganancias para los salarios hasta $150.000 brutos. Un total de 1,2 millones de empleados en relación de dependencia y jubilados que cobran el equivalente de 8 mínimas, dejarán de abonar el tributo. Por otro lado, recibirán un reintegro en 5 cuotas desde julio, los importes que les fueron retenidos desde enero por los empleadores.

La resolución general fue firmada ayer por la titular del organismo recaudador Mercedes Marcó del Pont, quien comentó que la medida “traerá alivio con los salarios de junio y también alcanzará al aguinaldo”.

De esta manera, el gobierno busca poner en marcha una de las principales medidas destinadas a favorecer el consumo en los sectores de clase media afectados por la pandemia. Con ello, los funcionarios del equipo económico esperan que se reafirme el crecimiento de algunas actividades económicas que mostraron mayor dinamismo en los últimos meses. Se estima que entre lo que dejará de cobrar el fisco y el dinero que tendrá que devolver por lo retenido desde enero, se volcará al mercado unos $50.000 millones. La dudas de los analistas económicos es si las personas beneficiadas consumirán más, lo cual podrá presionar sobre los precios; cancelarán deudas, lo que implicaría un bajo efecto en la reactivación, o si preferirán comprar dólares.

La ley de reforma del impuesto se aprobó este año a finales de abril y el Poder Ejecutivo la promulgó de manera inmediata. Restaba solo que la AFIP la pusiera en marcha mediante resoluciones operativas.

Para el caso de las personas que tienen haberes que van de los $150.000 a $173.000, se ideó un esquema de deducciones especiales, de modo que seguirán pagando el impuesto aunque en una menor proporción. Esto se debe a que los cambios en la ley no incluyeron al mínimo no imponible, sino que consiste en un aumento de las deducciones que puede hacer el contribuyente. Una persona que supera los $124.000 en mano tendría que tributar en realidad una alícuota del 27%, que haría que sus ingresos sean menores en comparación con el que dejó de pagar.

Para evitar que el beneficio se licue con los aumentos de salarios, de dispuso que los montos se ajusten anualmente por la variación anual de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE).

Los cambios incluyen la eliminación del tope de edad para deducir a los hijos por discapacidad; se incorpora perspectiva de género ampliando la deducción al concubino cualquiera fuera el sexo; se exime al personal de salud de pagar el impuesto por horas extras o guardias hasta septiembre; se excluye del Impuesto la provisión de herramientas educativas para hijos y se crea una exención específica para el pago de suplementos particulares del personal militar.

Algunos profesionales consultados por Ámbito todavía plantean algunas dudas sobre la manera en que deberán tratar las empresas los casos en que un empleado tenga algún componente de su salario variable y que pueda pasarse del límite de los $150.000 en un mes en particular.

Al respecto, la Resolución 5008 señala: “No corresponderá retención alguna del impuesto a las ganancias en aquellos meses en que la remuneración y/o haber bruto de ese mes o el promedio de las remuneraciones y/o haberes brutos mensuales a ese mes -el que fuere menor- no supere la suma de $ 150.000.”

Se entiende que el texto procura que un empleador no se vea obligado a hacer una retención en el caso de solo un período en el que el trabajador tenga un ingreso extraordinario. El mismo criterio de aplicar lo que resulte menor del salario bruto del mes o el promedio de los salarios brutos al mes, para determinar si un trabajador se ubica en el grupo de hasta $173.000 para calcular las deducciones y pagar menos. Pero eso se aclarará en los próximos días.

En otro aspecto, Marcó del Pont brindó algunas aclaraciones con relación a los nuevos cambios en el monotributo que impulsa el gobierno, tras la marcha atrás con el pago retroactivo a enero, por la ley que se aprobó en mayo.

Aseguró que “los monotributistas que hayan pagado van a tener una reimputación de las diferencias que afrontaron, que implica que se van a liberar unos $20.000 millones adicionales para llevar alivio a otro sector de la clase media”. Añadió que “el proyecto incorpora otro beneficio que es la suba de las categorías para dar mayor espacio para facturar con un alivio mayor para las categorías más bajas, como la A y B”.

Dejá tu comentario