Esta semana vence el plazo de 15 días impuesto por el gobierno para conformar la ansiada comisión junto a los rebeldes del INDEC, cuyo objetivo sería el de controlar el cumplimiento del acuerdo que firmaron ambas partes a fines de agosto. Lo cierto es que los empleados del organismo están perdiendo esperanzas y ya denunciaron en un comunicado que varios puntos de la «tregua» no están siendo respetados y, a sólo once días de su publicación, están llamando la atención sobre posibles manipulaciones en la pobreza y la indigencia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A esto se suma un panorama aun más desalentador que muestra contradicciones entre las acciones y los dichos del gobierno. Los maquillajes no sólo no han cesado en las estadísticas que se elaboran puertas adentro del INDEC luego del viernes 31 de agosto, fecha en que se firmó el acta acuerdo, sino que se asoman nuevos retoques en datos que están ligados al Indice de Precios al Consumidor (IPC).
Por un lado, está la estimacióndel PBI a precios corrientesy constantes correspondiente al segundo trimestre de 2007 que se dará a conocer esta semana y que, según los técnicos del sector de Cuentas Nacionales, que se encargan de su elaboración, «al aplicar el IPC manipulado se obtendrá un PBI a precios corrientes menor al real y a precios constantes superior». Igualmente, dicen que están trabajando en fuentes alternativas para reemplazar el IPC retocado, aunque no es seguro que se transfieran al índice concluido.
Por el otro, están los datos del primer semestre de la pobreza y la indigencia que tendrían que darse a conocer el jueves 20 de setiembre, según figura en la página de Internet del INDEC. Estos indicadores le costaron el puesto hace dos meses a la directora de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), Cynthia Pok, por haberse negado, junto a 17 técnicos del sector, a llevar adelante los cálculos por tener que utilizar un insumo manipulado, el IPC, que resultaría en niveles de pobreza menores que los reales. Esto desencadenó un paro total de actividades el martes 10 de julio que fue resignado a cambio de acordar con el gobierno.
Un pacto que aunque todavía no muestra resultados, para Pok «no es un fin sino un comienzo», según sostuvo ayer en declaraciones al programa «Sabías que...», que se emite por radio «El Mundo».
Lo cierto es que los casi 90 técnicos y encuestadores de EPH que se adhirieron al paro y que quisieron retomar sus actividades hace dos semanas, no pudieron hacerlo porque la dirección, a cargo de Ana María Edwin, bloqueó el acceso a sus computadoras. Otro hecho que fue recordado ayer por Pok y que viola uno de los puntos del acuerdo en que el gobierno se comprometía a «dejar sin efecto las medidas disciplinarias adoptadas sobre el personal del instituto», según el documento.
Además, este hecho pone en duda el indicador de pobreza que se informará próximamente. «Setiembre es una fecha preocupante, ya que por calendario está planteada la difusión de los resultados de pobreza e indigencia. Ahí habrá que buscar alguna solución», dijo ayer Pok y explicó que «teníamos propuestas técnicas que ya han envejecido, indicadores que muestran la evolución de la pobreza sin recurrir a índices cuestionados. Pero ya sin acceso a las bases de datos y, con el poco tiempo que queda, es muy poco lo que se puede hacer».
Dejá tu comentario