Advierten por el impacto de la mayor inflación en la recuperación de los salarios (y el consumo)

Economía

Señalan que la aceleración inflacionaria afectará más al sector no registrado, así como a los jubilados y perceptores asignaciones sociales, quienes "pierden poder de compra de manera muy marcada".

El nivel general de los salarios le ganó a la inflación y registró en mayo un aumento real de 1,1% mensual, impulsado por los ingresos de los empleados del sector privado y público (treparon 1,8% y 1,5% real, respectivamente), mientras que los no registrados volvieron a sufrir una pérdida de 1,8% en su poder adquisitivo. El miércoles, el INDEC dará a conocer el dato de junio y, según algunas estimaciones privadas, el índice general volvería a evidenciar un crecimiento real en torno a 1% mensual, “producto de aumentos pactados en algunas paritarias en un escenario de inflación alta pero todavía estable”, resumieron desde LCG.

Sin embargo, el escenario se modificaría a partir de julio. Es que el salto inflacionario impactaría en la recuperación que evidenciaban los ingresos: los más afectados serán, una vez más, los no registrados, jubilados y quienes perciben asignaciones sociales.

“La aceleración inflacionaria de junio y julio establece un punto de inflexión respecto a la trayectoria de ingresos registrada hasta mayo”, señaló un informe de FIDE, que agregó: “Esperamos que las cláusulas de renegociación establecidas en los acuerdos paritarios del sector registrado funcionen como un reaseguro para abordar el objetivo de ingresos. Sin embargo, el ritmo de recomposición de ingresos podría ralentizarse en el sector privado y quedar algo por debajo de la inflación para el sector no registrado y de seguridad social. Ello será un factor que tenderá a frenar el ritmo de crecimiento del consumo para lo que resta del año”.

En ese escenario, al analizar qué puede ocurrir con los salarios en los próximos meses, Nicolás Zeolla, economista jefe de FIDE, señaló a Ámbito: “Hay dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, que los salarios le ganen a la inflación es un compromiso del contrato electoral del Gobierno, está presente en las expectativas de su base electoral, y es una condición para el consumo continúe recomponiéndose y con ello se sostenga el dinamismo de la actividad”.

“Por otro lado, también es cierto que los márgenes para crecer impulsando la demanda se ven severamente limitados por la falta de divisas”, sostuvo el economista, quien proyectó que a lo largo del año “los salarios deberían, al menos, empatarle a la inflación”.

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Se pronostica que la inflación de julio fue del 7,5%, la más alta del año

Se pronostica que la inflación de julio fue del 7,5%, la más alta del año

La inflación y un impacto dispar en los ingresos

Según el REM del BCRA, la inflación de julio se aceleró a 7,5% y pronosticó que alcanzará el 90,2% anual en diciembre. “Una inflación de estas características atenta contra el poder adquisitivo de los hogares, pero no todos tienen la posibilidad de cubrirse de la misma manera del aumento de precios”, señaló a Ámbito Santiago Manoukian, economista de Ecolatina.

“Actualmente existen sindicatos cuyos paritarias apenas les permitieron obtener un salario 40% mayor al de un año atrás y otros en los que ese número alcanza el 130%. En este contexto de aumentos, revisiones y paritarias trimestrales, nadie es capaz de ganarle consistentemente a la inflación, al mismo tiempo que nadie sufre continuamente. Todos se acercan y zigzaguean sobre la evolución de precios”, agregó Manoukian.

Es que, según explicó el economista, cuando la inflación rompe la dinámica previa y sube un escalón, los acuerdos naturalmente se acortan. “Si los salarios se ajustan, en promedio, con la inflación no habrá pérdidas significativas en el poder de compra general, pero esto se logra a costa de darle inercia al proceso inflacionario, dificultando la reducción de la inflación futura y sobre todo desprotegiendo a quienes no tienen herramientas para cubrirse del constante aumento de precios”, resaltó.

“La serie de salarios y de inflación crecen casi juntas, al mismo tiempo que jubilados, perceptores de AUH y asalariados no registrados pierden poder de compra de forma muy marcada. Los primeros siete meses del año fueron los peores de la serie para estos grupos, que al mismo tiempo hacen al grueso de la base de la pirámide. Salarios que siguen a la inflación perpetuándola en el proceso y fuerte caída de ingresos reales en los sectores más vulnerables, son dos hechos íntimamente relacionados”, subrayó el analista.

Esta situación se traslada, de alguna manera al consumo. Aunque, tal como analizó Manoukian, tiene un impacto que viene siendo heterogéneo: “En el marco de un esquema de incentivos favorables (cepo cambiario, brecha cambiaria persistentemente elevada, tasas reales negativas) las ventas de bienes durables y reposición de bienes de capital, por un lado, junto con el turismo y la gastronomía impulsados por el ‘consumo de revancha’, un salario real de los formales en recuperación y una ‘fuga al consumo’ han venido liderando la demanda. El principal límite acá lo impone principalmente la restricción a las importaciones producto del exiguo nivel de reservas del BCRA. Por otro lado, el consumo masivo viene mostrando una mayor debilidad, la cual se acrecentaría en la segunda parte de 2022 producto de un mayor impacto de la inflación y la suba de tarifas sobre los ingresos”.

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