Gobierno y empresas en alerta por la inflación y el PBI de Brasil

Economía

El país vecino crecería medio punto en 2022 y puede subir la tasa de política monetaria por encima del 9,5% anual. La inflación llega al 10,4% anual. Devaluación del real y menor PBI pueden golpear a la Argentina.

El 2022 va a ser un año en el que tanto el gobierno argentino como las empresas locales van a tener que poner un ojo en Brasil. La inflación en el país que gobierna Jair Bolsonaro llegó en las primeras dos semanas de diciembre al nivel más alto de los últimos seis años, para ese mes, lo cual anticipa que el Banco Central seguirá con la política de tasas altas y devaluación del real ante el dólar.

Según señalan algunos analistas, el problema para Argentina no provendría tanto de la menor tasa de actividad proyectada para el año entrante, sino del riesgo a que el gigante sudamericano se dedique a volcar sus excedentes de producción en los mercados circundantes.

El Banco Central de Brasil reconoció recientemente que la inflación ha sido más persistente de lo que se preveía, con aumentos de precios repartidos entre varios componentes. Ante este panorama, su presidente, Roberto Campos Neto, afirmó que el ciclo de endurecimiento monetario del país, uno de los más agresivos del mundo, puede tener más espacio para recorrer.

La inflación del país vecino en las dos primeras semanas del último mes del año creció 0,78% lo que a ritmo anualizado deja un saldo de 10,42%, significativamente más baja que la Argentina, pero muy alta para lo que tenían acostumbrado allá.

Vicente Donato, economista y director de la Fundación Observatorio Pyme explicó a Ámbito que desde el punto de vista comercial “Brasil tiene cada vez menos importancia para la Argentina” y recordó que “cuando empezó el Mercosur eran economías que estaban más relacionadas”.

“No veo tanto el problema por el lado del crecimiento, sino por el tipo de cambio. Si Brasil devalúa el real frente al peso, la presión exportadora va a ser muy grande y no vamos a poder contener eso a pesar de que se quieran poner límites”, señaló Donato, quien consideró que “la verdad es que las pymes venden hacia allá cada vez menos, por lo que el tema es más bien nuestro, la pelota está de nuestro lado”.

Impacto

Tomás Canosa, economista de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) explicó que para las empresas de ese sector el país vecino es el mercado más importante y que por lo tanto la menor actividad los puede afectar. El analista indicó que “el tipo de cambio también importa, aunque hay que tener en cuenta que si bien hubo desplazamiento de importaciones argentinas en Brasil por parte de China, lo mismo ocurrió acá”. Según datos de ADIMRA, el 72% de las exportaciones argentinas de empresas metalúrgicas tiene por destino al país vecino, mientras que en el plano local, las compras desde ese destino representan el 19%”.

En su último reporte sobre la actividad, el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU) advierte respecto de Brasil que “la proyección de crecimiento del PBI para 2022 es de tan solo 0,5% en un contexto de sucesivos aumentos de la tasa de interés Selic (ya alcanza 9,5% versus el 2% en diciembre del 2020), para contener la suba de precios”. Eso anticipa presiones devaluatorias que pueden afectar a la Argentina que tiene previsto llevar a cabo una política de adecuamiento gradual de su tipo de cambio en relación al dólar.

Marcelo Fernández, titular de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), tiene una visión más optimista sobre el mercado brasileño. De la mano del embajador Daniel Scioli, este grupo de empresas procuran crear una red de importadores y comercializadores de productos argentinos en el pais vecino. “La inflación de Brasil es preocupante, pero también la hay en Estados Unidos. Hay que tener en cuenta lo que puede pasar con el coronavirus para el comercio exterior”, explicó. Fernández señaló que Brasil le compra al mundo por valor de u$s150.000 millones. “Con que podamos capturar un 1% eso implican u$s 1.500 millones”, dijo el empresario. Para las pymes argentinas poder exportar en esos niveles puede representar muchísimo dinero.

No obstante, no son todas malas las noticias del principal motor del Mercosur. En noviembre se crearon 324.112 puestos de trabajo formales y el agregado en lo que va del año llegó a 2.992.898, informó el Ministerio de Economía.

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