¿Qué tienen en común Portugal y la Argentina?: salarios bajos y una inflación que no da tregua

Economía

El Banco de Portugal (BdP) advirtió que la inflación que tiene el país se está expandiendo a toda la economía. El gobierno pidió "cautela" con los aumentos salariales por temor a una escalada inflacionaria sin frenos.

El Banco de Portugal(BdP) advirtió que la inflación que vive el país se está expandiendo a toda la economía incluyendo a sectores menos volátiles como los bienes esenciales. En el boletín económico de mayo, la entidad explicó que un "un análisis complementario (...) apunta para que las presiones ascendentes estén transmitiéndose a los precios de componentes típicamente más estables". ¿Qué une a Portugal y a la Argentina?

Durante la presentación en rueda de prensa de este informe, el gobernador del Banco de Portugal, Mário Centeno, señaló que los portugueses tienen que tener en cuenta la inflación "en las decisiones de consumo".

Centeno observó presiones externas sobre los precios de los bienes en 2021, que, a su criterio, "reflejaron la subida fuerte y generalizada de los precios de la energía y de las materias primas internacionales" y el impacto "de las disrupciones en las cadenas de distribución global sobre los precios de diversos bienes y los costes de transporte".

En un comunicado, la entidad explicó que el impacto diferenciado de la crisis reflejó el mayor peso de algunos sectores de servicios, "en particular las exportaciones de turismo en Portugal", por lo que "el apoyo de las políticas económicas se reveló esencial para la preservación de la capacidad productiva y para la recomposición sectorial".

Sin embargo, el gobierno luso se niega a impulsar aumentos salariales para "no alimentar la espiral inflacionista" con un IPC que supera el 7%. Con el mayor incremento de precios desde 1993 (un 7,2 % en abril), António Costa el primer ministro de Portugal ha sido claro: "No nos vamos a embarcar en la ilusión de que se aumenta el poder de compra y se combate la inflación sólo con subas de ingresos".

El socialista ha encontrado un aliado en Mario Centeno, quien fue su ministro de Finanzas y ahora ocupa el cargo de gobernador del Banco de Portugal, y que esta misma semana pidió "cautela" con los aumentos salariales.

Pero los expertos consultados por EFE coinciden en que esta política derivará en una pérdida real del poder de compra de los portugueses en un país, aseguran, donde los salarios ya son bajos. La remuneración bruta mensual media por trabajador ascendió a 1.361 euros en 2021, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) luso.

En Europa, Portugal se aleja de sus vecinos del flanco occidental y se alinea cada vez más con el Este: es el sexto país de los Veintisiete con el salario medio mensual más bajo, solo por delante de Letonia, Polonia, Lituania, Hungría, Rumanía y Bulgaria, apunta Eurostat.

La importancia del Salario Mínimo

Portugal debería estar más próximo a países como España dado el nivel de interconexión de las dos economías, sostiene a EFE el economista José Reis, de la Universidad de Coimbra, que explica que "los salarios medios son bajos comparativamente con otros países y se han ido aproximando cada vez más al salario mínimo".

Desde que asumieron el Gobierno, los socialistas han apostado por una política de mejoras del salario mínimo, que ha pasado de 505 a 705 euros entre 2015 y 2022, casi un 40% de suba. Pero ese incremento no se ha trasladado al resto de remuneraciones y, según un reciente informe del INE, en los últimos siete años el sueldo medio apenas creció un 16%.

"El Gobierno ha tenido mucho éxito en el aumento del salario mínimo, pero se crea un desequilibrio cada vez mayor con el salario medio", coincide el economista Pedro Martins, de la Nova SBE, que considera que es una estrategia "muy incompleta" y es necesario aumentar la productividad y mejorar los servicios públicos.

Alerta además de que la situación se agravará si los sueldos no acompañan a la inflación: "Va a haber una pérdida de rendimiento real de los trabajadores", asegura a EFE.

Y las medidas anunciadas por el Gobierno para combatir la inflación, como rebaja fiscal en los combustibles, "no son suficientes" para evitar la pérdida salarial, avisa por su parte José Reis.

Lo que ocurre en Portugal no es muy ajeno a lo que ocurre en la Argentina. Con el discurso de la vicepresidenta Cristina Kirchner el pasado viernes, se abre más el debate en torno a cómo los salarios acompañan el crecimiento económico. La pérdida del poder adquisitivo desde 2017 acumula una caída del 20%. Los salarios no registrados son los más afectados mientras que el Salario Mínimo Vital y Móvil se ubicará en torno a los $47.000 en diciembre. El dilema sobre los salarios y la inflación, está abierto en la Argentina.

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