Informe asegura que sobran 350.000 empleados públicos
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No obstante, si a cada agente sobreempleado se le concediera un subsidio equivalente al PBI per cápita de la Argentina, que es $ 625 mensuales -tres veces un plan Trabajar de $ 200-, se obtendría un ahorro anual de $ 1.971 millones.
Mientras la tasa de desempleo aumenta, el empleo público también lo hace: entre 1995 y 2000 la cantidad de empleados públicos creció 18,29% y en algunas provincias el crecimiento fue sorprendente. En Buenos Aires, los trabajadores públicos aumentaron 65,5%, en Mendoza 41%, en Misiones 30%, en La Pampa 20% y en Neuquén 20 por ciento.
Entre los destacados y generosos en empleados públicos, se encuentran La Rioja con 16%, Santa Cruz y Formosa con 14% y Catamarca con 12,6 por ciento.
Asimismo, en sólo 7 provincias hay menos de un empleado público por cada 10 personas que conforman el PEA.
En promedio, 8,4% de los empleados totales del país trabajan en el gobierno y el resto es ocupado privado.
«Si se desea que todas las provincias tengan la misma relación de empleados públicos/PEA, el recorte de personal público debería ser de 25%», explicó Lazzari.
De la investigación, surgen además otras conclusiones:
* Empleado de cabecera: hay 6 provincias con más de 50 empleados públicos por cada 1.000 habitantes. Estas son Neuquén, Tierra del Fuego, Catamarca, Santa Cruz, Formosa y La Rioja. En estas últimas tres, hay un empleado público cada 3 familias y 20% de los ocupados totales son públicos.
* Aún subsidiando se ahorra: si se le otorgara una compensación a cada trabajador público despedido equivalente a $ 625 mensuales se gastarían $ 2.550 millones anuales y se podrían ahorrar $ 1.971 millones.



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