19 de abril 2007 - 00:00

Inversión extranjera en el país cayó 4%. En Brasil creció 25%

Inversión extranjera en el país cayó 4%. En Brasil creció 25%
Menuda tarea enfrenta Beatriz Nofal en la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, ya que el país no sólo viene perdiendo posiciones como receptor de inversión extranjera directa (IED) -o sea, no financiera- sino que parece estar al margen de la agenda internacional. Entre 1990-1995, la Argentina recibió 17% de la IED con destino a América latina, luego bajó a 14% entre 1996-2000 para recibir apenas 5% en 2006.

Vale la comparación con otros países de la región para visualizar el deterioro: en la segunda mitad de los 90 la Argentina recibía la mitad que Brasil y más del doble que Chile; mientras que el año pasado el país recibió una cuarta parte que Brasil y la mitad que Chile.

En 2006, la IED hacia Brasil creció 25% a u$s 18.782 millones y 29% en Chile a u$s 8.621 millones; en cambio en la Argentina cayó 4% a u$s 4.809 millones.

  • Preocupante

  • Si bien tras la crisis de 2001 se entiende que los flujos hacia la Argentina hayan caído a 3,3% -promedio 2001/2003- teniendo en cuenta la recuperación que mostró la economía argentina y el boom de liquidez en el mundo que busca con avidez canalizar los excedentes en proyectos, sobre todo de mercados emergentes, resulta insoslayableque el país dejó de ser atractivo para la IED.

    Pero lo más preocupante es que el balance entre lo que las multinacionales invierten y lo que retiran de país bajo la forma de utilidades y dividendos (U&D) comenzó a ser negativo.

    Entre 1992-1998 la IED fue u$s 5.695 millones promedio anual mientras que las U&D sumaban u$s 2.372 millones promedio, de modo que los retiros de fondos representaban 41,7% de las inversiones realizadas. Excluyendo los años 2001 y 2002 donde por razones de controles cambiarios y pérdidas de las multinacionales la relación llegó a 6%, desde 2003 comenzó a crecer en forma sostenida por encima de 60%.

    En el 2004, la IED ascendió a u$s 4.584 millones pero las U&D fueron u$s 2.877 millones, así la relación fue 63%; un año después subió a 81% dado que la IED aumentó a u$s 5.008 millones y las utilidades totalizaron nada menos que u$s 4.059 millones.

    El año pasado la inversión bajó a 4.809 millones de dólares y las utilidades y dividendos sumaron 5.437 millones de dólares, por lo que la relación fue de 113 por ciento. Es decir, que las multinacionales retiraron del país más capitales de los que invirtieron.

    Algunos podrían plantear que en estos últimos años hubo una mayor reinversión de las ganancias que registraron las multinacionales. Pero lo cierto es que la contracara de esto es que gran parte de la IED corresponde precisamente a la reinversión de utilidades, lo que significa que no hubo nuevos aportes de capital. O sea, mientras la mayoría de los países gozó de la bonanza de la creciente inversión en el mundo.

    Datos del Estudio Broda muestran que la Argentina no sólo perdió peso relativo sino que recibió cada vez menos capitales. Si se resta del total de la IED de cada año la reinversión de utilidades y eso se lo compara con el monto de la IED se obtiene que entre 1992-98 la relación fue 87% promedio, pero desde la crisis 2001 se registran porcentajes de entre 150% y 250%.

    A partir de 2004 bajó a 96%, en 2005 a 87% para ubicarse el año pasado en 53%. Esto refleja que cada vez más la IED se constituye con la reinversión de parte de las ganancias -dado que la mayor parte son repatriadas-y no con nuevos aportes de capitales.

    Cabe señalar que la contracción de la inversión ocurre en un contexto de abrupta caída de la prima de riesgo-país que se ubica por debajo de los 240 puntos básicos -la mitad del promedio de los 90-. Según explica el economista Jorge Avila «la prima de riesgo-país mide el riesgo de default sobre los bonos emitidos por el gobierno, pero no el riesgo sistémico que afecta a la inversión privada hundida en el país», quedando fuera de la medición el impacto del riesgo regulatorio.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar