27 de mayo 2021 - 00:00

Es hora de inversiones públicas bien elegidas

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Las inversiones públicas compiten por recursos, que son escasos para satisfacer todas las demandas de la sociedad sobre las disponibilidades presupuestarias. El interrogante es “cómo maximizar el aporte al bienestar colectivo de un programa de inversiones y gasto público”. La CEPAL presto atención a esta cuestión desde la década del cincuenta, cuando Julio Melnick edita el recordado “Manual para la preparación y evaluación de los proyectos de inversión” difundiendo las técnicas requeridas para optimizar los procesos de inversión pública, procurando maximizar la contribución positiva de cada peso de gasto presupuestario.

Es necesario priorizar la inversión pública, eligiendo los mejores proyectos no solo en infraestructura como rutas, energía, transporte, saneamiento sino también en inversiones de carácter social como educación y salud. Estas consideraciones han sido contempladas a partir de la sanción de la Ley 24.354 del año 1994, que regula de una manera precisa el proceso de incorporación de inversiones públicas al presupuesto nacional.

Esta ley creo el Sistema Nacional de Inversiones Públicas que comprende “todos los proyectos de inversión de los organismos integrantes del sector publico nacional así como los de las organizaciones privadas o públicas que requieran para su realización de transferencias, subsidios, aportes, avales, créditos y/o cualquier tipo de beneficios que afecten en forma directa o indirecta al patrimonio público nacional, con repercusión presupuestaria presente o futura, cierta o contingente.” (art. 3). Esta ley establece que el plan de inversiones “se integrará con los proyectos de inversión pública que se hayan formulado y evaluado según los principios, normas y metodología establecidos por el órgano responsable del Sistema de Inversiones Públicas (art. 8).

Durante la presidencia de Néstor Kirchner y la gestión de Lavagna se mejora el sistema cuando la Secretaria de Política Económica dicta en el 2004 la resolución 175, que indica que para aprobar un proyecto de inversión se requiere formular una comparación de costos y beneficios mas una evaluación del impacto ambiental de la obra. Esta resolución es clara en cuanto a la forma de comparar los costos con los beneficios de la inversión, ya que procura maximizar el impacto positivo de la inversión pública, dándole prioridad a aquellas que sean más efectivas para contribuir al progreso del país, este régimen de aprobación de inversiones públicas es inobjetable. Pero lamentablemente hace años que nada de esto se cumple.

Por ejemplo, a la corta o a la larga los costos de generar energía eléctrica son pagados por la población, con tarifas altas si se pretende que las tarifas que pagan los consumidores cubran los costos, o con déficit fiscal que lleva a la emisión monetaria o al endeudamiento del estado. Es decir que siempre es la gente quien termina pagando los costos. Por esto es esencial una política energética con planes de inversión que tengan la mejor relación beneficio-costo.

Nuestro país tiene un alto potencial hidroeléctrico sin explotar, que permitiría casi triplicar la producción de esta energía limpia. Las posibilidades de generación hidroeléctrica están distribuidas regionalmente, ya que se ubican en la zona andina y también en la Cuenca del Plata. No olvidemos que uno de los mejores proyectos hidroeléctricos del mundo, por su bajo costo por KWH generado, se ubica aguas abajo del Iguazu (Pindo-i), en la provincia de Misiones.

También existen buenas perspectivas para las nuevas energías renovables, solar y eólica, con su aporte a las economías regionales debido a su localización geográfica. Es notable el sostenido descenso en los costos de este tipo de energía debido a los avances tecnológicos.

Es importante prestar atención a los costos de inversión de cada tipo de energía eléctrica, ya que son fundamentales para determinar los niveles tarifarios requeridos para cubrirlos con el esfuerzo de los consumidores, salvo que se pretenda cubrirlos con déficit fiscal. Los costos de inversión por KW son las siguientes tomando como referencia la energía nuclear, que es la mas costosa de todas. El costo de inversión del KW nuclear es 4,8 veces mayor al costo eólico y 6,6 veces mayores al costo de inversión del ciclo-combinado de gas y del solar fotovoltaico. La comparación de costos con la energía hidroeléctrica depende en cada caso de las características de las obras, pero señalemos que el costo de inversión nuclear por KW es nada menos que el triple del costo por KW de Pindo-i. Si incluimos además los costos de operación también resulta que el KWH generado mas costoso es el nuclear.

Ocupamos un lugar destacado en el mundo en materia nuclear, ya que se han realizado durante muchos años importantes avances en investigación y desarrollo, por esta razón es importante fortalecer aun mas estos programas tecnológicos que propicia el estado argentino, ya que es considerable el capital humano acumulado por tantos años en el área nuclear, pero esto no exige de ninguna manera realizar gastos con equipamientos importados suministrados por contratistas extranjeros sin licitaciones competitivas y donde los costos son mayores a los beneficios.

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