El crítico informe del Banco Central sobre la débil situación del Banco Provincia de Buenos Aires ayer provocó la inmediata reacción de los senadores bonaerenses de la Alianza. Le exigirán a Ricardo Gutiérrez hoy en un almuerzo que explique por qué la entidad llegó a esta situación límite de necesitar un plan de saneamiento. Pero además salieron a la luz otras desprolijidades de la administración del Provincia. Se otorgaron préstamos a sola firma al grupo Gualtieri por más de $ 108 millones. Como si fuera un descubierto en cuenta corriente. Gutiérrez documentó esa deuda, pero por un monto sustancialmente menor: $ 87 millones. A los pocos meses, Gualtieri, empresa de la construcción, entró en convocatoria de acreedores. Según información a la que accedió este diario, estos créditos a "tasa blanda" se repitieron con varias compañías. Sólo 10 firmas acumularían casi $ 700 millones en créditos. Anoche la Cámara de Diputados bonaerense aprobó un pedido de informes a Ruckauf por la operación de compra que hizo el Provincia al monopolio "Clarín" por un sitio de Internet por el que pagó 75 millones de dólares.
El presidente del Banco Provincia de Buenos Aires (BAPRO), Ricardo Gutiérrez, deberá justificar ante Senadores la refinanciación y el «perdón» por 20 millones de dólares que esa entidad le otorgó al grupo Gualtieri pocos meses antes que entre en convocatoria de acreedores. A eso le deberá sumar los nuevos interrogantes surgidos tras el crítico informe del Banco Central sobre la situación del BAPRO que anticipara Ambito Financiero.
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Más allá de que recibió a la entidad en dificultades por la gestión durante la gobernación de Duhalde, desprolijidades propias hicieron que Gutiérrez esté ahora en el centro de las investigaciones. Concretamente complica al ex cavallista su actuación con el grupo Gualtieri, que hace 10 días entró en convocatoria. El BAPRO le otorgó en años anteriores «a sola firma», como si fuera un permiso para girar en descubierto a favor de la empresa constructora por 108 millones de dólares.
Pero Gutiérrez recalificó la misma: la documentó pero en u$s 87 millones. Por un lado está el beneficio de documentar el crédito y que ahora permite que ingrese en el concurso de acreedores, pero las sospechas sobre la renegociación de Gutiérrez están centradas por los u$s 21 millones no reconocidos por el grupo.
Las cifras que quedaron al desnudo sobre la gestión del BAPRO alarmaron ayer a varios legisladores que hoy concurrirán al piso 23 del edificio de la entidad bonaerense en el microcentro porteño. Allí irán el senador provincial Carlos Pérez Grecia (presidente del Bloque UCR) y Eduardo Sigal (Frepaso), mien-tras que buscando sostener a Gutiérrez participarán el director del BAPRO Oscar Quatromo (Frepaso) y el ex funcionario de Sourrouille Roberto Frenkel.
Pero Gutiérrez deberá concurrir al Senado provincial para hacer públicas las explicaciones sobre el manejo de la institución. Hace menos de 12 meses la entidad mandó a pérdida 330 millones de pesos en créditos mal otorgados y todo indica que deberá repetir esa operación este año. Paralelamente, hay que recordar que el Tesoro de la provincia tiene comprometidos aportes por 500 millones de pesos en los próximos 9 años, los que a criterio del BCRA son insuficientes.
Alerta
Ya el entorno de Ruckauf y el propio gobernador están en estado de alerta por la dimensión alcanzada por la crisis en la entidad bonaerense. Ministros como José Octavio Bordón, primer candidato a diputado nacional por el PJ, y el decisivo Esteban Caselli (secretario de la Gobernación) ya empiezan a dudar de la conveniencia de sostener a Ricardo Gutiérrez al frente del BAPRO.
Un tema no menor, que pasó a segundo plano por la dificultad financiera del BAPRO, es que se excluyó de una licitación de maquinaria vial por parte de la firma Provincia Leasing a la empresa argentina Zanella. Todos temas delicados que auguran días complicados para el titular del Banco Provincia.