Italia: el Parlamento italiano aprobó el ajuste de Berlusconi
-
La inflación en CABA desaceleró al 2,5% en abril con ayuda de la carne pero con fuerte impulso del transporte
-
Goldman Sachs ahora descarta recortes de tasa de la Fed hasta diciembre por las presiones sobre la inflación
Berlusconi saluda luego de que el Parlamento aprobara el plan de ajuste
En el caso de los funcionarios, se validó la congelación de los salarios a niveles de 2010 para el trienio que va de 2011 a 2013 y también la supresión de algunos entes públicos menores, a cuyo personal recolocará en otras estructuras administrativas.
El Consejo de la Presidencia del Senado explicó que calcula que los recortes en la Cámara Alta para el trienio de 2011 a 2013 supondrán un ahorro de unos 35 millones de euros, provenientes, entre otras partidas, de una reducción de 1.000 euros mensuales netos en los sueldos de los senadores.
Este recorte enmarcado en el plan de ajuste, que pretende llevar la relación entre déficit y PIB del actual 5% al 2,7% en 2012, está en la línea de los 60 millones de euros de ajuste de la Cámara de los Diputados, que cuenta con 630 parlamentarios frente a los 322 del Senado.
"Pedimos un gesto de responsabilidad a los funcionarios, en primer lugar porque sus ingresos han aumentado más, dado que en los últimos diez años se han incrementado un 42,5 por ciento, mientras que el sector privado lo ha hecho en un 24,8 por ciento", reveló Berlusconi en mayo cuando presentó el plan.
En esa reducción del gasto público entran también los magistrados, que, en el caso de los del Consejo Superior de la Magistratura (CSM), verán una reducción en sus sueldos del 10 por ciento.
Al igual que sucede con los impuestos, las retribuciones de las pensiones no se tocan en este plan de ajuste, pero sí los mecanismos de acceso a las mismas, como, por ejemplo, que a partir de 2016 la edad de jubilación quedará vinculada a los cambios en la esperanza de vida media del país.
La lucha contra la evasión fiscal, con medidas como la rebaja hasta los 5.000 euros en la cifra mínima a declarar al fisco en caso de transacciones en efectivo, es otro de los grandes puntos de estas medidas, con las que se pretende recaudar unos 8.000 millones de euros al año.



