Brasileños, sin aliento, pero en la Bolsa porteña: el Banco Itaú Buen Ayre SA abandonará el «Buen Ayre» y pasará a llamarse, simplemente, Banco Itaú Argentina SA, que es como todo el mundo lo conoce. El anuncio se complementa con la decisión de sacar el banco a la oferta pública: con su nueva razón social la entidad controlada por la familia brasileña Setubal emitirá un programa de obligaciones negociables por u$s 250 millones, monto que se destinará a financiar la expansión de la entidad.
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Al Itaú el agregado «Buen Ayre» le venía desde mayo de 1998, fecha en la que concretaron la compra de esa entidad financiera por la que pagaron unos u$s 200 millones a sus anteriores propietarios, la familia Garfunkel. El banco fundado por Jorge Garfunkel -cuyo fallecimiento fue una de las causas que decidió a su familia a salir del sector bancariohabía sido el primero en el país en contar con un cajero automático (ATM). Al momento de su venta contaba con sólo 55 sucursales, pero operaba casi 200 ATM, una cantidad que superaba largamente a la de los bancos líderes del mercado.
Por su parte el Itaú había llegado a la Argentina en 1981, pero sólo con una representación para operaciones de comercio exterior; en 1994 comenzó a invertir fuerte en el país, en el que tuvo dificultades hasta la compra del Buen Ayre, operación que lo ayudó de manera decisiva a dejar los números rojos.
La decisión tomada por la casa central en San Pablo elimina entonces el último vestigio que quedaba en el mercado financiero local de un banco que fuera pionero en la interconexión de todas sus sucursales, algo que hoy se da por descontado, pero que hace una década y media era inaudito. El cambio de razón social deberá ser autorizada -como es de rigor en estos casos-por el Banco Central.
El Itaú tiene activos por $ 3.434 millones (lo que lo ubica en el puesto 17° del ranking en ese rubro) y depósitos por $ 2.485 millones (puesto 16°). Hoy cuenta con más de ochentasucursales (la gran mayoría en el área metropolitana) y unos 225 ATM; su dotación de personal trepa a los 1.300 empleados.
El -ahora-Banco Itaú Argentina también decidió en su última asamblea que se permitirá celebrar reuniones de directorio a distancia. Casi un homenaje involuntario al banco que «inventó» la tecnología y la interconexión en el mercado financiero local.
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