18 de junio 2001 - 00:00

IVA y gasoil deberán pasar por Congreso

Para poder instrumentar todas las medidas que Domingo Cavallo anunció el viernes pasado, el gobierno necesitará enviar al Congreso, al menos, tres proyectos de ley: la modificación en el Impuesto al Valor Agregado que permitirá liquidar ese tributo en base a lo percibido y no lo devengado -es decir en el momento en que se cobre la facturación de la mercadería o servicio y no cuando ésta se factura-, la emisión de bonos por casi $ 5.000 millones para liquidar los saldos técnicos de IVA a favor de las empresas y el aumento en el impuesto al gasoil.

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El tema más complicado de resolver, desde el punto de vista técnico, ya que en lo político significa una medida que no tiene oposición, será sin duda el cambio en la forma de liquidar el IVA. Para esto el gobierno ya contactó a sus representantes en Diputados y les anunció el envío de un proyecto de ley esta semana.

Es que el Ministerio de Economía no pudo echar mano para este cambio a los poderes especiales por un año que el Congreso le otorgó al Ejecutivo los últimos días de marzo de este año. La razón para esto es que la modificación que se propone, uno de los puntos más importantes de todo el paquete de medidas, cambia la base de tributación del IVA y los poderes especiales sólo autorizan a crear o eliminar exenciones y a lo sumo, modificar alícuotas dentro de una banda existente.

La cuestión no es menor, ya que el anuncio de Cavallo si bien provocó optimismo en el Congreso, no deja de despertar dudas en cuanto a lo complejo de su instrumentación técnica.

Por lo pronto se debe recordar que todo el sistema tributaria argentino se liquida en base al principio de lo devengado. Es decir, los tributos se ingresan al momento de facturar la operación independientemente del momento en que se cobre la mercadería o el servicio.

Al cambiar ese principio para el IVA se aligera la situación para muchas empresas que cobran a plazo sus operaciones, sobre todo en este contexto recesivo, pero que deben liquidar ese impuesto en forma anticipada. El problema surge, según opinaban anoche algunos legisladores, en que el resto de los impuestos -Ganancias, bienes personales, combustibles-seguirán liquidándose por el principio de lo devengado lo que obligaría a las empresas a llevar una doble contabilidad impositiva.

El tema es una muy buena noticia para los contadores, que con seguridad tendrán más trabajo que en la actualidad, pero puede generar problemas.

Situaciones

«Se van a dar dos situaciones distintas: por ejemplo, una empresa hace una venta el 30 de diciembre, la factura y la cobra en marzo siguiente. Esa venta es ganancia del ejercicio que cierra en diciembre. Es decir, esa venta se devengó. Para hablar en términos claros se contabilizaron deudores a venta en el mes de diciembre. Pero la liquidación de IVA por lo percibido se hace en el mes siguiente. Para llevar la contabilidad por lo percibido hay que cambiar el esquema completo o llevar dos contabilidades», explicaba el peronista santafecino Oscar Lamberto. «Siguiéndolo a Cavallo se puede decir que va a haber un 'problema de empalme' porque en la contabilidad los números a las empresas no le van a cerrar».

Lo cierto es que en el Congreso hubo varios intentos, aunque por sectores específicos, para cambiar la liquidación de IVA por lo devengado a percibido y no obligar a las empresas a adelantar fondos que no tienen, pero desde Economía -tanto con Roque Fernández como José Luis Machinea-nunca se había aceptado la idea.

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El gobierno también debería pedir autorización al Congreso para emitir $ 5.000 millones en bonos para cancelar los saldos técnicos de IVA por créditos o devolución a exportadores. El problema allí es que no existe autorización para la emisión de un volumen de deuda semejante aunque eso signifique sólo titularizar una deuda que el Estado ya tiene con las empresas.

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Por último la suba en el impuesto al gasoil -de $ 0,12 por litro a $ 0,23- también queda afuera de la autorización que el gobierno tiene para modificar ese impuesto. En el Impuesto a la Transferencia de Combustibles se estableció que el Ejecutivo puede subir alícuotas hasta 25%, lo que está muy por debajo del aumento dispuesto el viernes pasado. Tampoco se facultó al gobierno para esto en los poderes especiales, ya que no se hizo referencia a ningún «aumento» de tributos. Por lo tanto, el gobierno también deberá apelar al Congreso y la discusión de este caso no será sencilla sobre todo porque quedan en medio los transportes y el sector agropecuario.

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