Fernando de la Rúa junto a John Ellis Bush, gobernador de la Florida
«Venimos a la Argentina ahora porque la gente se acuerda más de uno cuando el apoyo llega en los momentos más difíciles.» Después de visitar a Fernando de la Rúa en la Casa Rosada, donde el presidente le mostró «el balcón de Evita» y le dio detalles de ese período, y de compartir con él la cabecera del almuerzo que dio a un grupo de empresarios de la Cámara de Comercio Argentino-Norteamericana (AMCHAM), el gobernador de la Florida, Jeb Bush, dio precisiones al periodismo de los motivos de su viaje a la Argentina. John Ellis Bush (de ahí su apodo «Jeb») aseguró que el viciado proceso electoral en su propio estado que culminó con su hermano a la presidencia «no afecta la legitimidad de su mandato; además, las encuestas le dan muy favorables, porque tiene un nivel de aceptación muy superior a los de sus antecesores a la misma época de sus mandatos».
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Jeb Bush sostuvo que la crisis argentina era pasajera: «Apuesto diez dólares, o diez pesos (porque el tipo de cambio se mantendrá) que de acá a un año la situación habrá mejorado de manera notable; la Argentina retomará el rumbo del crecimiento». La apuesta, desde ya, sonó demasiado módica como para ser convincente... Dijo además que el ajuste en marcha y el comercio bilateral habían sido dos de los temas que trató con De la Rúa en su reunión matinal.
En perfecto castellano, y extrañado por el numérico nombre de un matutino local («¿Por qué ese nombre?», preguntó insistente), el mandatario estadual negó haberse reunido -o tener intención de hacerlo-con el ex presidente Carlos Menem ni con su colaborador Alberto Kohan. Dijo no conocer a éste, pero reconoció que Menem era amigo de la familia Bush. «Mi padre es amigo del señor Menem, y los tiempos malos no separan a la gente.»
También afirmó no temer de que la Argentina incumpla con sus obligaciones. «Si se cumple el plan de disciplina fiscal del Presidente, no veo posibilidades de un default. Si la deuda no crece, y sí lo hace la economía, las tasas externas bajarán y subirá la confianza. Soy optimista por naturaleza, pero creo que están en el camino correcto.»
Libre comercio
Agregó que «como gobernador sé que es difícil hacer recortes de sueldos; sé que hay quienes están sufriendo por la recesión. Pero está claro que no se puede gastar más de lo que se recibe».
Respecto de la posibilidad de que Estados Unidos firme un convenio bilateral de libre comercio con la Argentina, Bush lo consideró «apropiado», a fin de eliminar todas las barreras comerciales de ambas partes. «Estados Unidos está negociando con Chile, e ignoro cuál será el próximo paso, pero este gobernador está ansioso de ver convenios individuales, regionales o para toda América latina, porque serán beneficiosos para todos.»
Bush terminó agradeciendo a De la Rúa: «Por el tiempo que me dedicó -después de todo, soy apenas uno de los cincuenta gobernadores que hay en mi país-en un momento en el que podría estar ocupándose de otra cosa». Seguramente intentó que la frase sonara elogiosa...
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