La plaza financiera local ayer volvió a ser golpeada con dureza por las noticias que llegaban del frente externo. La crisis desatada en Turquía contagió a la mayoría de los bonos y acciones de los países emergentes arrastrándolos a la baja. A ello se le sumó la continua devaluación del real brasileño y las menores posibilidades de un nuevo recorte de tasas en los EE.UU. En plano doméstico también influyó sobre el ánimo de los inversores las denuncias sobre el titular del Banco Central, Pedro Pou, respecto de presuntas operaciones de lavado de dinero.
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Bajo este cóctel de factores, la Bolsa cayó más de 4% mientras que los títulos públicos experimentaron descensos de hasta 2,1%, elevando el riesgo país a los 739 puntos básicos. Entre los bonos lo peor pasó por los que cotizan en el exterior, donde el Brady Par se contrajo 2,11%, seguido por el FRB -uno de los más representativos de la deuda argentina-y el Discount que bajaron 1,26% y 0,64%, respectivamente. Por el lado de los Global, el de vencimiento en 2017 retrocedió 1,84%, en tanto que el 2027 disminuyó 0,91%. Para los BOCON, el PRO1 se replegó 1,19 por ciento y el PRE3 lo hizo en 1,06 por ciento. En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires el índice Merval sufrió una baja de 4,22%, hasta situarse en las 450 unidades. El volumen negociado entre acciones y CEDEAR totalizó los $ 26 millones, contabilizándose a la clausura de la rueda 4 alzas, 42 descensos y 4 papeles sin cambios. Entre los perdedores de la sesión se destacaron Grupo Financiero Galicia (-9,55%),Acíndar (-5,85%) y Molinos Río (-5,64%). En el mismo sentido, el panel Merval Argentina finalizó con una merma de 4,64%.
Las tasas en el circuito mayorista de dinero continuaron ayer ajenas a las turbulencias de los mercados, y la cómoda disponibilidad de recursos en el circuito mayorista de dinero mantuvo prácticamente sin variantes el costo del dinero para las operaciones entre bancos. El call para entidades de primera línea se acordó a 5,60% anual, frente a 5,80% que se exigió para el caso de los bancos de menor patrimonio. En tanto, la variante en dólares se pactó a 5,60%. Tampoco se verificaron variaciones significativas en los rendimientos ofrecidos a los ahorristas. Por depósitos a plazo fijo en pesos, a 30 días exclusivamente, se pagó una tasa promedio de 0,51% mensual, equivalente a 6,21% en términos anuales. Las inmovilizaciones en dólares accedieron a una tasa anual de 5,94%, a la vez que quienes optaron por las cajas de ahorro recibieron una tasa de 2,70%.
En Wall Street los mercados volvieron a sumergirse en el pesimismo tras la publicación de cifras de inflación en enero, mayores a las esperadas por los opera-dores. La noticia, que aleja las posibilidades de otra baja de tasas por parte de la Reserva Federal, gatilló una caída de 2,13% en el tecnológico NASDAQ y de 1,90% en el Dow Jones. Arrastrados por las malas noticias que bajaban desde el Norte, las principales plazas latinoamericanas concluyeron en rojo. El Bovespa de San Pablo cayó 1,99 por ciento, a la vez que las Bolsas de México y Chile retrocedieron 3,82 por ciento y 0,67%, cada una.