6 de mayo 2004 - 00:00

Justicia argentina para demandas de las privatizadas

Nueva York - Confirmó ayer Néstor Kirchner que enviará en quince días un proyecto de ley para reglamentar un nuevo marco regulatorio para los servicios públicos privatizados, y buscar una unificación de las normas y criterios con que tendrán que manejarse las empresas que operen estos mercados. Uno de los capítulos que incluirá esta nueva legislación, es que las diferencias deberán resolverse en tribunales locales. Además, prometió que la normativa será «más clara y justa» y que será «respetada en el tiempo». El Presidente lanzó este mensaje ayer al hablar ante empresarios de los sectores energéticos y de tecnología en el hotel Península, y luego lo repitió ante el Consejo de las Américas (Council of Americas), ante más de 200 empresarios especialmente citados para escuchar el mensaje del argentino.

• Garantías

El Presidente tuvo que detenerse en el encuentro varias veces sobre el capítulo de las empresas privatizadas y el futuro del marco regulatorio. Siguiendo el mensaje presidencial esta nueva legislación, que deberá ser aprobada por el Congreso antes de fin de año, según figura en el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional, será la garantía definitiva de que en la Argentina las inversiones que se hagan en el futuro en los sectores de servicios públicos «tendrán su seguridad jurídica garantizada», ya que en la actualidad «este marco regulatorio no existe».

El Presidente invitó nuevamente, como lo había hecho anteriormente ante una docena de empresarios con intereses en la Argentina, a hacer negocios en una Argentina «estabilizada» y con «potencial» en la clausura del foro que se cerró ayer en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York. Según Kirchner, «queremos que ustedes se sumen fuertemente a la tarea que lleva adelante la Argentina y que ustedes sean los portavoces que nos ayuden a recuperar la credibilidad» ya que «estamos tratando, con extrema responsabilidad y seriedad, de volver a sembrar la semilla de esa credibilidad que la Argentina va a volver a construir».

Para muchos de los concurrentes al almuerzo, las palabras de Kirchner alentando nuevamente la garantía del respeto de la seguridad jurídica para las inversiones y la credibilidad con que se debe trabajar con su gestión, son una especie de cambio de actitud, y un llamado a invertir y buscar rentabilidades que hasta ahora no se le había escuchado al argentino en ninguna de las dos anteriores giras por los Estados Unidos.

Para el Presidente «tenemos un país potencialmente fuerte, es muy difícil que otros países que pasen por la crisis de la Argentina tengan un crecimiento de estas características». Kirchner presentó un panorama óptimo de la economía argentina basado en indicadores como el crecimiento económico (8,7% en 2003), la creación de empleos (alrededor de un millón en el último trimestre de 2003), el aumento de las reservas o los dos años consecutivos de superávit fiscal.

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