Nuevamente, la intermitente relación-bilateral entre Uruguay y la Argentina marcha desde la hora cero de hoy por un camino escarpado al suspenderse el suministro de energía por parte del vecino país debido a los recortes de gas que efectúa el gobierno de Néstor Kirchner a las empresas que tienen contratos interrumpibles, como informó este diario. Por ese motivo, la estatal Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) resolvió buscar caminos alternativos como el encendido de sus propias plantas generadoras y anticipar un acuerdo con Brasil para conseguir suministro eléctrico. También se buscará a Paraguay como proveedor alternativo. Pese a la promesa del escribano Ricardo Scaglia --presidente de UTE-de no recurrir a la Justicia, por el momento, por presunto incumplimiento de contrato, el tema complica ya que se suma a otros conflictos no solucionados como la radicación de plantas de celulosa en la margen oriental del río Uruguay y las guerras comerciales de las bicicletas uruguayas y las mayonesas argentinas.
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De todos modos, las opciones que se proyectan son demasiado onerosas porque Uruguay goza de un «status» especial que le permite abastecerse del fluido eléctrico a precios sensiblemente inferiores que los que tendrá que afrontar, ahora, al tener que poner en marcha sus usinas que funcionanen base a fueloil, una alternativa más costosa al tener en cuenta los aumentos de crudo en el mercado internacional por la guerra de Irak y por la dependencia total del país en materia petrolera. La UTE deberá pagar u$s 25 millones más durante un año si enciende la Central Batlle al tener que abonar u$s 54 por mv/h y puede subir a u$s 90 mv/h en caso de recurrir a otras centrales térmicas más caras como La Tablada.
El principal proveedor de energía argentina es el CEMSA (Comercializadora de Energía del Mercosur) que pertenece al grupo español Endesa. El suministro se realiza a través de las centrales Térmica del Litoral, Térmica del Nordeste Argentino y Térmica Güemes que le permitía a Uruguay mantener su parque energético a bajo costo debido al aporte de la Central Hidroeléctrica de Salto Grande y a las represas interiores de Baigorria y Gabriel Terra que se construyeron en el Río Negro que pasaron ahora a ser las únicas sostenedoras del servicio. Por ese motivo se está tratando de anticipar el suministro desde Brasil a través de una planta que se construyó en la ciudad de Rivera, al norte del país, pero dicho aporte se considera insignificante, lo mismo que la energía que podría suministrar Paraguay que tendría que pasar por la red argentina e ingresar por Salto Grande.
En este marco de crisis, Uruguay no podría mantener por mucho más tiempo -no más de dos meses-el cuadro tarifario vigente.
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