21 de agosto 2007 - 00:00

"La Argentina no tiene cultura ciudadana"

Diana Roa Buitrago, colombianay gerente de finanzasdel Sofitel.
Diana Roa Buitrago, colombiana y gerente de finanzas del Sofitel.
«Me costó adaptarme a la falta de infraestructura tecnológica: esperaba un país más desarrollado. También me cuesta entender la falta de cultura ciudadana y eso se nota hasta en la suciedad de las veredas y en el tráfico.» La dura visión del país es de Diana Roa Buitrago, colombiana y directora financiera del hotel Sofitel de la calle Arroyo.

Periodista: ¿Cómo arrancó su carrera y cómo llegó a su cargo?

Diana Roa Buitrago: Soy licenciada en Administración; un día me aburrí de trabajar en el sector financiero en Colombia y decidí cambiar. Y entré al sector hotelero. El año pasado decidí trabajar en el exterior y radicarme en la Argentina, también como responsable de finanzas del Sofitel.

P.: ¿Fue más difícil llegar a su posición siendo mujer?

D.R.B.: En mi caso no, porque siempre tuve jefes que me respetaban y valoraban como profesional. No creo que existan diferencias de género en cuanto a la eficiencia profesional. Lo que sí me pasó cuando comencé a trabajar fue que me costaba más darme a conocer cuando tenía jefes varones, cosa que a mis pares varones no les pasaba: entre ellos el trato es distinto.

P.: ¿Es complicado compatibilizar el trabajo y la familia?

D.R.B.: Muchísimo; el trabajo demanda atención y dedicación. Tuve que aprender a conjugar ambas cosas porque llega un momento que cuerpo y mente requieren tiempo para distenderse, en familia o con amigos. Trato siempre de mantener un límite en la cantidad de horas que trabajo: mi día laboral termina a las 19:00 hs. De todas maneras, al venirme a vivir a este país dejé a todos mis seres queridos en Colombia.

P.: ¿Qué la impulsó a venir a Buenos Aires a ocupar el mismo cargo que en Colombia, dejando a todos sus afectos allá?

D.R.B.: En parte, las ganas de incursionar en el negocio internacional y también la belleza de esta ciudad. Me encanta Buenos Aires: la conocía porque había venido de vacaciones. Disfruto de sus espacios verdes y me atrae mucho su cultura.

P.: ¿Le costó adaptarse a vivir en la Argentina?

D.R.B.: Enormemente. De hecho, todavía estoy pasando por esa transición. El recibimiento en este país no fue como esperaba: si bien la gente es cordial y amable, también es distante, no tan cálida como en otros países. Me costó adaptarme a la falta de infraestructura tecnológica que hay en la Argentina: esperaba un país más desarrollado. Me es difícil entender la falta de cultura ciudadana: no se respeta al prójimo y eso se nota en la suciedad de las veredas y en el tráfico.

P.: ¿En la Argentina el hecho de ser mujer dificulta más que en otros países llegar a cargos ejecutivos en grandes empresas?

D.R.B.: Sí, porque la sociedad argentina es muy machista. Es una característica que me llamó mucho la atención, porque los argentinos por herencia tienen mucho de cultura europea, que es muy «mente abierta». En Colombia, por ejemplo, hay más mujeres que hombres en el ámbito laboral, y también en el sector financiero, que acá es muy masculino.

P.: ¿Se sintió discriminada aquí por ser mujer?

D.R.B.: No, pero en reuniones de trabajo con colegas del sector sentí varias veces que se sorprenden no sólo porque soy una mujer a cargo de un puesto gerencial en finanzas, sino también porque soy extranjera. Los argentinos creen que acá están los mejores profesionales y no ven la necesidad de buscarlos en otros países. Es parte de la idiosincrasia argentina.

P.: ¿Existe el «techo de cristal» del que hablan los norteamericanos, ése que la mujer no puede traspasar una vez que llegó a cierto nivel dentro de la organización?

D.R.B.: Claro que existe, aunque injustamente. Las mujeres tienen las mismas facultades para triunfar que los varones. Además buscamos siempre la equidad y nos preocupamos por el factor humano. Los límites que se imponen a las mujeres en el ámbito laboral se dan por el temor que les genera a los hombres que ocupan altos cargos nuestra capacidad; temen ser reemplazados.

P.: ¿Cómo ve al turismo en la Argentina?

D.R.B.: Tiene un gran potencial en el Norte y en el Sur que debe explotar más. En el caso de Buenos Aires, cuando hay poca afluencia de turistas extranjeros el sector hotelero de alta gama se ve afectado porque hay demasiada oferta compitiendo por una plaza muy reducida, y los gastos hay que afrontarlos igual.

Entrevista de Marcela Pagano

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