La canasta básica total (CBT) subió 1,7% en junio, por lo que una familia tipo necesitó $43.811 para no caer en la línea pobreza, según informó ayer el INDEC. En tanto, la canasta alimentaria aumentó 0,9% y se necesitaron $18.029 para que una familia no cayera en la indigencia. Ambos indicadores se mantuvieron por debajo de la inflación minorista registrada en el mismo período, que fue del 2,2%.
La canasta básica se incrementó 1,7% en junio
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Así, en un año, la canasta alimentaria subió 45,3% y la básica creció 40,7%, de acuerdo con la estadística oficial. En el mismo período, el IPC subió 42,8%. En lo que va del año la CBT aumentó un 15,7%, dos puntos porcentuales por encima de la inflación de ese período que se ubicó en un 13,6%. En el mismo período, la CBA registró una suba del 13,4%, en línea con el alza de los precios minoristas.
La suba en los precios de los elementos básicos sumado a una caída del poder adquisitivo, confluyeron para que en junio se registrara una caída interanual del 4,1% en el consumo masivo, según un informe elaborado por la consultora Focus Market. El mes pasado se comprobó un “efecto restricción del gasto”, remarcó el estudio. “En Consumo Masivo los recortes más pronunciados se dan en la categoría Bebidas con caída en el mes de Junio de 11,9 % un ticket promedio de $ 218 y 2,6 unidades por acto de compra y la categoría Limpieza con caída del 1,5 % en el mes de Junio, un ticket promedio de $ 174 y 2,1 unidades por acto de compra”, aseguró a Ámbito Damián Di Pace, director de la consultora.




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