Se mantiene lo que ya es característico del mercado de la carne: poca oferta, demanda sostenida y, por ende, precios en alza. Está claro que la decisión de suspender exportaciones por 180 días hasta ahora tuvo impacto nulo en los precios al consumidor. De corto plazo, la preocupación oficial pasa por el impacto en el costo de vida de marzo que estará en torno a 1%. Pero además Felisa Miceli prometió que no negociará con representantes del sector y que mantendrá la prohibición de exportar hasta que no retrocedan los precios al consumidor. Todo esto complica la solución definitiva y rápida a este despegue de precios. Ayer, en Liniers volvió a incrementarse el precio del ganado y en sólo dos días, cuando se esperaban retrocesos, anotó 6% de alza.
El precio de la carne se mantiene firme en las carnicerías y en los supermercados, pero el gran problema es que si no comienza a ingresar un promedio de 10.000 cabezas por día, el precio va a comenzar a subir.
«En abril vamos a ver un ingreso más importante de carne con un impacto importante en los precios, porque fines de febrero y marzo es una época con menor disponibilidad de pasto», explicó Campos en declaraciones radiales.
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