La inflación en EEUU llegó al 0,6% en agosto

Economía

El Gobierno de Estados Unidos informó que la inflación anual llegó al 0,6% en agosto contra julio. Fue el mayor incremento mensual en casi tres años y como reflejo del aumento en los precios de los combustibles. Medida interanualmente, el alza del índice de precios al consumidor (IPC) fue de 1,7%.

El Departamento de Trabajo informó del incremento del IPC el mes pasado después que en julio el IPC se mantuvo sin cambios.

La inflación moderada sigue dando espacio para la política de estímulo monetario que la Reserva Federal ha impulsado vigorosamente desde fin de 2008 y que esta semana se intensificó con un programa de compra de títulos hipotecarios.

Ayer, al término de una reunión de dos días de su Comité de Mercado Abierto, la Reserva Federal lanzó su tercera ronda de estímulo con una inyección masiva de liquidez, en respuesta a la "preocupante" situación de la tasa de desempleo y a las "inciertas" perspectivas económicas. "Creo que (la nueva ronda de estímulo) tiene suficiente fuerza para ayudar a impulsar la economía en la dirección adecuada", precisó Ben Bernanke en su rueda de prensa tras el anuncio en la sede de la Reserva Federal en Washington.

En un ajuste de sus proyecciones económicas el banco central estadounidense subió su expectativa de inflación y calculó que este año terminará siendo de entre el 1,7% y el 1,8%. Esto está un poco por encima del cálculo hecho en junio que preveía una inflación del 1,2% al 1,7%.

El mes pasado los precios que los consumidores pagan por los combustibles subieron un 9%, que es el mayor incremento mensual en más de tres años. Los precios de los alimentos subieron un 0,2%, según el informe del gobierno.

Si se excluyen los precios de los alimentos y la energía, la inflación subyacente el mes pasado fue del 0,1%, y ha sido del 1,9% en los últimos doce meses.

El Departamento de Trabajo también informó de que el índice de precios a la producción (IPP) subió un 1,7 % en agosto, el mayor incremento mensual en más de tres años, y ha aumentado un 2 % en un año. No obstante, el índice de desempleo se ha mantenido por encima del 8 % durante cuarenta y tres meses consecutivos y el gasto de los consumidores, que en EE.UU. equivale a más de dos tercios de la actividad económica, ha estado creciendo a ritmo muy lento.

A esto se suma la desaceleración de la actividad económica en países emergentes, como China, y la crisis financiera en Europa que aminoran la demanda de productos estadounidenses.

Los productores y comerciantes tienen menos posibilidades de transferir al consumidor los aumentos de costos y esto ha mantenido la inflación muy moderada en Estados Unidos. El informe señala que en agosto las remuneraciones horarias promedio de los trabajadores, ajustadas por inflación, disminuyeron un 0,7%, la mayor caída mensual desde junio de 2009. Los salarios reales se han mantenido sin cambios en relación con agosto de 2011.

El Departamento de Trabajo indicó que el 80% del incremento en el IPC se debió al salto de los precios de la gasolina. Los costos de la energía subieron un 5,6% de julio a agosto, el mayor aumento mensual desde junio de 2009, con un incremento del 9% en los precios del combustible.

Lo que moderó la inflación en agosto fue la caída de precios de los vehículos automotores usados y de la vestimenta. Es probable que pronto los consumidores en Estados Unidos sientan el impacto de los precios más altos de los alimentos después de las peores sequías en el Medio Oeste en tres cuartos de siglo que dañaron los cultivos y las economías rurales.

El IPC es la más amplia de las tres medidas de inflación que elabora el Departamento de Trabajo porque ella incluye bienes y servicios. Casi el 60% del índice cubre los precios que los consumidores pagan por servicios.

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