La tasa de inflación anual en la zona euro aumentó seis décimas en septiembre hasta alcanzar el 3,8%, su nivel más alto desde septiembre de 2023, según la estimación preliminar publicada este viernes por Eurostat, la oficina europea de estadística.
El IPC de la zona euro se aceleró y marcó su nivel más alto en tres años. El repunte renueva la presión sobre el BCE antes de su reunión del 29 de octubre. Los detalles y el desglose por país, en la nota.
Inflación de la zona euro: El índice subió seis décimas en septiembre, alcanzando el 3,8%, su nivel más alto desde 2023.
La tasa de inflación anual en la zona euro aumentó seis décimas en septiembre hasta alcanzar el 3,8%, su nivel más alto desde septiembre de 2023, según la estimación preliminar publicada este viernes por Eurostat, la oficina europea de estadística.
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Cabe precisar que el incremento se debió sobre todo al aumento de los precios de la energía, que fue el componente que más elevó su precio el mes pasado, un 18,8 % frente al 14,3 % en agosto.
Además, aumentó la tasa de inflación anual de los servicios hasta el 3,2 %, dos décimas más que el mes anterior, y la de los alimentos, alcohol y tabaco hasta el 1,4 %, tres décimas más. Por otro lado, la suba de precios se moderó levemente en el caso de los bienes industriales no energéticos, situándose en el 1,1 % en comparación con el 1,2 % previo.
Por su parte, la inflación subyacente, que excluye el efecto de la energía, alimentos frescos, alcohol y tabaco por ser los más volátiles, repuntó una décima en septiembre, hasta el 2,5 %.
La tasa de inflación registró un incremento significativo durante septiembre en las principales economías de la zona euro. España fue la mas alta de las grandes economías, con una tasa interanual del 5,0% (cuatro décimas sobre agosto). Italia experimentó el mayor salto intermensual (+0,9 p.p.) al tocar el 4,1%, mientras que Francia y Alemania cerraron el período en 3,4% y 3,3%, respectivamente.
Si se consideran los demás países miembros de la zona euro, las mayores subas interanuales de precios se registraron en Lituania (6,1%), Bulgaria (5,6%), Chipre y Luxemburgo (ambos con 5,2%) y Grecia (5,1%), país al que siguió inmediatamente España en el indicador regional.
Por encima del promedio también se ubicaron las tasas de Bélgica (4,6%), Croacia (4,3%) y la ya mencionada Italia (4,1%), mientras que Irlanda se situó exactamente en la línea con la media, con un 3,8%.
Por debajo de ese rango se ubicaron Eslovenia (3,7%), Portugal (3,6%), Austria (3,5%), Francia (3,4%), Alemania (3,3%), Eslovaquia (3,1%), Estonia y Países Bajos (ambas con 3,0%), Letonia (2,9%), Finlandia (2,6%) y Malta (2,4%).
La inflación aumentó en septiembre en casi todos los socios de la zona euro, con muy pocas excepciones: únicamente disminuyó en Letonia, donde cayó una décima, mientras que se mantuvo estable en Portugal, Chipre y Eslovaquia.
Este incremento inflacionario podría añadir presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para que disponga una nueva suba de los tasa de interés en su reunión del próximo 29 de octubre, con el objetivo de contener el avance de los precios. Sin embargo, la inflación subyacente se mantiene en niveles más estables, lo que sugiere que los precios más caros de la energía no se están trasladando de forma directa al resto de la economía.
De dar ese paso, se convertiría en la tercera suba consecutiva dispuesta por el organismo emisor, tras los incrementos aplicados en junio y septiembre, ambos de 25 puntos básicos, los cuales llevaron la tasa de referencia al 2,5% actual.
Pese a todo, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, insiste en que la estrategia del organismo consiste en decidir "reunión a reunión", sin comprometerse de antemano con una senda fija. Asimismo, advirtió que los tipos de interés no estarán vinculados de manera automática al comportamiento de los precios de la energía.