Si bien la variación de los precios no lo marcan de manera clara, ya que el Promedio Industrial perdió 1,76% cerrando en 10.241,12 puntos; mientras que el NASDAQ retrocedió 1,47%, la baja fue definida por muchos como «brutal». No es que realmente se esperara que fuera una jornada positiva, pero anuncios como el de Lucent, que como buena noticia sólo argumentó que las ventas no crecieron en el trimestre, eliminando dividendos previsionando hasta u$s 9.000 millones, despidiendo hasta 20.000 empleados y deshaciéndose de hasta 30% de sus cargos ejecutivos de máximo nivel, refleja que más allá de las palabras alentadoras de Alan Greenspan, que ante el Senado repitió más o menos lo mismo que les dijera a los diputados y de lo que vengan diciendo los números de la macroeconomía, las empresas están pasando por un proceso recesivo. De hecho las encuestas que se efectuaron ayer marcaban que la mayor parte de los operadores dicen estar preparados para recibir una mala sorpresa este viernes, cuando se dé a conocer la variación del PBI en el último semestre. Para dar una idea de dónde estamos parados, ayer el mercado electrónico cerró en el punto más bajo desde que se iniciara el verano, negociándose apenas 1.600 millones de acciones (lo que da idea del paso al costado dado por los inversores, se habló especialmente de los institucionales), mientras que el Dow volvió a retroceder a niveles del mes de abril operando 1.200 millones de papeles. Si bien los fríos números podrían no reflejarlo del todo, lo cierto es que fuera de los bancos de segunda y tercera línea, fue muy difícil encontrar algún sector que terminara en positivo. Posiblemente este punto fue el que más contribuyó al desánimo general. Volviendo al presidente de la Fed, si bien se registraron un par de movimientos bajistas mientras pronunciaba su discurso y los adláteres del banquero quisieron achacarlos a los dichos de su héroe, lo cierto es que no influyó para nada en el ánimo de los inversores, mucho más preocupados por el balance de Lucent, Alcoa, y Exxon. Prácticamente la única alegría la dio McDonald's, que parece estar recuperándose especialmente en Europa, mientras se aleja el temor que suscitara la «vaca loca». Para no seguir terminando el comentario con una nota negativa como ha venido ocurriendo en las últimas jornadas, es bueno señalar que aunque más no sea como simple rebote técnico, el futuro del S&P 500 se negociaba ayer luego del cierre de las operaciones en positivo. Algo para tomar en cuenta a partir de fin de mes, los nuevos treasuries a 4 semanas que permitirán estacionar dinero por sumas en múltiplos de 1.000 a tasa que podrán ser mayores a las de cualquier plazo fijo (norteamericano).
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