La semana que terminó marca lo que es el cenit del período veraniego. Esto puede ser que explique los apenas 939 millones de acciones que se negociaron en el NYSE y los 1.248 millones operadas en el NASDAQ, que marcaron el menor volumen del año para lo que ha sido una jornada bursátil completa. El problema es que aun con esta explicación, lo poco parece demasiado poco (finalmente habrá que esperar a setiembre para saber si son sólo "vacaciones" o es que muchos inversores decidieron dar un paso al costado). Con este trasfondo la suba de 0,92% que tuvo el Dow en las últimas cinco ruedas y la mejora de 1,8% para el NASDAQ refleja algo mejor la verdadera dimensión de cómo se están viviendo las cosas. Por lo pronto ha sido notable en las últimas jornadas la preferencia de los inversores por los títulos de mayor circulación, lo que reflejan las menores alzas que tuvieron otros índices como el Rusell 2000 ganando 0,47% o el de acciones de Internet que trepó un magro 0,23%. Frente a esto hemos tenido una suba en las tasas de interés que llevó a que los bonos del Tesoro a 30 años "pagaran" 5,164% en la versión a 10 años y 5,581% en la de 30. El dólar, mientras tanto, siguió mostrando un comportamiento mixto ante las principales monedas, trepando para llevar el yen a 123,65 por billete norteamericano y retrocediendo ante el euro que quedó en 88,4 centavos. Por el lado de los commodities, el petróleo fue la estrella ganando 1,97% para cerrar en u$s 27,50 por barril. A pesar de que los números de mediano plazo hablan de la mejora accionaria, la última rueda no fue tan positiva, ya que no sólo los principales índices se movieron toda la jornada del lado perdedor, sino que luego de retroceder 0,36% el Promedio Industrial cerró en 10.512,78 puntos, mientras que el NASDAQ perdió 1,01%. Si bien algunos apuntaron a la recuperación que experimentaron los precios en los últimos 45 minutos, como señal de optimismo, lo cierto es que los últimos quince minutos de operaciones el mercado se mantuvo prácticamente sin cambios mientras que recién media hora antes del cierre el NASDAQ superaba los 1.000 millones de papeles operados. Si bien para hoy nadie espera demasiadas sorpresas, mañana las cosas cambian. No sólo porque Cisco anunciará sus resultados contables (se espera 2 centavos de ganancia por acción), sino por la advertencia de la casa europea Dresdner Kleiwort Wasserstein. Respecto al anuncio de cuál es la última de las grandes tecnológicas en presentar su balance en esta temporada, el temor no pasa tanto por lo que digan sus números, sino por lo que pueda decir el presidente de la empresa.
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