23 de agosto 2002 - 00:00

Las joyerías reciben hoy cinco veces más gente que vende oro

Las joyerías reciben hoy cinco veces más gente que vende oro
Las joyerías y comercios dedicados a la compra de alhajas y relojes reciben hoy 5 veces más clientes con la intención de vender el oro que atesoraron durante la convertibilidad.

Por cada gramo empeñado, se recuperan ahora dólares que vienen bien para afrontar necesidades básicas o cuentas impagas en la mayoría de los casos. El temor a los asaltos por llevar piedras o metales preciosos en cuello o muñecas acelera las ventas.

Hay más movimiento en locales ubicados dentro de complejos comerciales, supermercados, farmacias o en sus cercanías y por eso se inauguraron varios stands del rubro, uno de los cuales funciona -y al parecer con éxito-en el Mercado Central.

En estos lugares, los «chafaleros» (nombre que en el argot se les da a los vendedores) se desprenden del oro y rudimentarias joyas que no supera en promedio los $ 150.

•Día a día

A diferencia de lo que sucedió a fines de los '70, cuando la gente liquidaba las denominadas «joyas de la abuela» por su gran tamaño, antigüedad y valor para hacer viajes, refaccionar viviendas o adquirir otros bienes, en la actualidad se venden pulseras huecas, cadenas de muy bajo peso, aros abridores que no llegan a pesar 0,5 de gramo y en gran medida alianzas de casamiento. Por esta transacción sacan $ 10, $ 30 y no más de $ 250 y lejos de pensar en unas vacaciones, buscan cubrirse del día a día. «Las joyas de la abuela ya no existen, se vendieron todas», indicó Gerardo Mie dnik, dueño de una joyería ubicada en la calle Libertad al 300, analizando las características de los objetos que compra, que asegura, «no tienen más de una década de elaboración y son de muy bajo peso».

Los joyeros compran en cantidad, pero no logran vender ni 20% de lo que colocaban en 2001 y no pueden sostener los costos, que salvo por la mano de obra, están todos dolarizados. Sobreviven fundiendo o revendiendo pocas alhajas, joyas y multitud de pequeños objetos de oro, con lo que pueden obtener un margen de hasta 50%, dependiendo de cada caso.

Los fabricantes y empresarios del sector se están desplazando hacia el mercado de la plata o del «mix» entre la plata y el oro para descongelarse. La explicación es sencilla: el kilo de oro cuesta u$s 10.000 y el de plata entre u$s 100 y u$s 120.

«Aumentó más de 500% la cantidad de gente que vende oro. Pero no es comparable con la época de Martínez de Hoz cuando se hacían colas de media cuadra. Hoy se venden anillos, pulseras y cadenitas de bajo valor y poca antigüedad», explicó
Homero Pereyra, presidente de la Cámara Argentina de Joyería, Relojería y Afines. Según el especialista, « hay un stand de compra de oro en el Mercado Central» y los puestos y locales del rubro ubicados en supermercados y complejos comerciales «es un mercado que se está agregando». Efectivamente, las joyerías no rebalsan de «chafaleros», pero en los negocios pueden verse decenas de personas en busca de cotizaciones.

•Menos ventas

Otro comerciante del sector, Juan Leiva, aseguró que « las ventas cayeron entre 70% y 80% por la acción de tres factores, la disminución del poder adquisitivo, el aumento del precio del commodity (en referencia al oro) y el importante nivel de inseguridad». De acuerdo con el presidente de la Cámara de Empresarios Joyeros de la República Argentina, Claudio Carassale, «dependiendo de la habilidad del comprador, y de la necesidad del vendedor, un joyero puede sacar hasta 50% refundiendo o revendiendo el oro que compra».

También indicó que «nuestro mercado lamentablemente se basa en un commodity en dólares. Si bien la hechura disminuyó, los costos se triplicaron. Por eso la fabricación se está volcando a la plata, al cuero, a la mezcla de oro y plata y a los metales semipreciosos».

Lo que no se mueve demasiado son los relojes de marca, como por caso, los Rolex, o las monedas de oro como los mexicanos, que pasaron de valer $ 320 a $ 1.280. «
No vienen a vender este tipo de objetos. Traen de todo, pero nada de grandes joyas. A lo sumo, sacan $ 500», indicó Juan Reynoso, empleado de la joyería AF Castillo.

En el último año, el oro se revalorizó en todo el mundo. Miednik explicó que «
la onza pasó de un mínimo de u$s 265 a u$s 309,3» y, en consecuencia, si hoy se vende, se saca un porcentaje superior en dólares.

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