13 de mayo 2003 - 00:00

Lavagna ahora estudia no pagar deuda con el Fondo

"No hay base legal por la cual el FMI y el Banco Mundial tengan status de acreedores privilegiados", lanzó ayer Roberto Lavagna y generó dudas sobre los próximos pagos a dichos organismos. El ministro de Economía se manifestó así durante un seminario internacional en la Bolsa de Comercio, acompañado por sus pares de Brasil y Chile. Lavagna arriesgó incluso que ese status -impugnado judicialmente por acreedores privados-será difícil de mantener si el FMI y el BM siguen demandando ajustes del gasto en momentos de recesión.

«No hay base legal alguna para que los organismos internacionales mantengan el status de acreedores privilegiados. Será difícil que conserven este privilegio si siguen imponiendo políticas procíclicas. Hoy en día hay acreedores privados que están demandando no sólo a nuestro país sino también al propio FMI», lanzó ayer el ministro de Economía, Roberto Lavagna.

Durante su exposición en un seminario organizado por Flacso, Cenit y la Universidad San Andrés, Lavagna hizo referencia a que el país había pagado el año pasado más de 5.000 millones de dólares a los organismos financieros cancelando deuda por el equivalente a 3% del PBI, dejando entrever que algo cambiará de ahora en adelante con el privilegio de acreedor del FMI, organismo hoy presidido por Horst Köhler.

El ministro volvió a embestir sorpresivamente contra la jubilación privada, dado que es la primera vez que se refiere al sistema previsional tras cerca de un año de gestión en el Palacio de Hacienda.

•Sistema mixto

Las AFJP se llenaron de títulos públicos, en realidad fueron «el corazón mismo de la crisis del modelo y no las provincias, que fueron rehenes y sirvieron para cubrir el desfinanciamiento del Estado», aseguró el ministro, quien manifestó su intención de crear un sistema de jubilación mixto. «No se trata de volver al sistema de reparto, eso sería un atraso, pero sí a un sistema mixto. Además habría que hacer un saneamiento del sistema privado porque tiene 80% de las inversiones en bonos públicos», dijo Lavagna ignorando que el actual sistema ya es mixto.

La implementación de la jubilación privada «fue apresurada e irreflexiva y terminó siendo un buen negocio para unos pocos en perjuicio de toda la sociedad», agregó.

El titular del Palacio de Hacienda se refirió a dos lecciones que le dejaron las crisis argentinas.

«
La primera es la sustentabilidad de un programa económico, que siempre está ligado al contexto internacional. Los momentos más peligrosos se producen cuando hay sobreabundancia de liquidez porque son períodos con burbujas y ahí se cometen los errores más grandes de política económica. Esos flujos permiten financiar fantasías», señaló.

«La segunda lección es la institucional. En los '90 se puso énfasis en que las medidas económicas debían estar respaldadas con normas y respaldo legal. Así se sacaron varias leyes con enormes esfuerzos y todas fueron vulneradas. Todo es inútil si el programa económico no es sustentable», afirmó.

Otras definiciones relevantes fueron:

• Los países tomadores de precios y de políticas no pueden llevar adelante políticas distintas de las del mundo y de sus socios comerciales.

Cuidado con el uso de los indicadores de performance como deuda/PBI porque no reflejan la realidad. Nos decían que cumplíamos los criterios de Maastricht y pagábamos una tasa de interés más alta que los europeos.

•Código de conducta

• Prudencia con el descalce de monedas porque así los sistemas financieros colapsan.

• Se necesita un código de conducta para los colocadores de deuda pública. No puede concentrarse el crédito en el sector público.

En otro pasaje de su disertación,
Lavagna recurrió a una frase de Juan Domingo Perón para cuestionar a quienes hace un año presagiaban un desastre económico y político, manifestando que «la realidad, ésa que en definitiva es la única verdad, ha pasado por encima de todos esos pronósticos». Recordó que «hace sólo un año nos pronosticaban, desde adentro y desde afuera, la hiperinflación y el colapso del sistema financiero», como también «hace sólo unos meses nos pronosticaban la ausencia de elecciones, la no entrega del gobierno, predominaba el que se vayan todos o se pregonaba que estábamos frente a una situación de falta de transparencia política». «Hoy sabemos que tanto en el plano de la economía como en el plano de la política, la realidad, ésa que en definitiva es la única verdad, ha pasado por encima de todos esos pronósticos. El país, nuestro país, está hoy de pie y dispuesto a iniciar una nueva etapa», dijo el ministro de Economía.

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