18 de marzo 2005 - 00:00

Lavagna, con BNL por venta al Hipotecario

Mario Girotti y Nicolo Pandolfini, números «uno» y «dos» de la Banca Nazionale del Lavoro, volaron a Buenos Aires para reunirse ayer por la mañana con el ministro Roberto Lavagna. La idea era tratar de convencer al titular del Palacio de Hacienda de que la venta de su filial argentina al Banco Hipotecario SA (BHSA) era la mejor alternativa para ambas entidades financieras. A la reunión -que se desarrolló en el despacho del titular de Economía- concurrieron también Clarisa Lifsic ( presidenta del Hipotecario), Eduardo Elsztain y Saúl Zang, de IRSA. El grupo que encabeza Elsztain tiene alrededor de 25% de las acciones del BHSA, pero como son de tres votos, tienen también el control de la entidad. El otro gran socio es el Estado argentino, con alrededor de 45% del capital accionario.

• Acción de oro

Por esta causa, el Estado -que además tiene la «acción de oro» en el Hipotecario- le pidió a IRSA un plazo mayor para estudiar la transacción, que debía ser cerrada el miércoles último con el pago de 20% de los u$s 232 millones que costará la BNL de la Argentina. Entre sus demandas, Economía planteó conocer el plan de negocios de la entidad que surgirá de la fusión del Hipotecario y la BNL, e intervenir en la designación del futuro gerente general y del gerente del área hipotecaria.

Girotti
viajó a Buenos Aires justamente a explicar estas cuestiones; según trascendió, la reunión fue cordial y el ministro se habría mostrado satisfecho con lo que escuchó de los banqueros italianos. Pero habría apuntado: «Dennos un poco más de tiempo para estudiar la cuestión; tenganen cuenta que los tiemposdel Estado no son similares a los de los privados».

Según fuentes de Economía, Girotti habría esgrimido el argumento de que la BNL -a diferencia de lo que hicieron otros bancos que abandonaron el país- conservará 5% de la entidad que se creará a partir de la fusión y tendrá un asiento en el futuro directorio.

• Riesgo

Esto -habría agregado el banquero peninsular- implica seguir arriesgando capital y prestigio, al tiempo que garantizar la apoyatura internacional de la red de la BNL para los italianos residentes en el país. Y le aseguró a Lavagna que la fusión con BHSA era la mejor alternativa, dado que la complementariedad de ambas entidades garantizaba la continuidad de todo el personal y el no cierre de ninguna sucursal.

Lavagna
, por su parte, habría dicho que le parecía positiva la transacción, siempre y cuando se preservaran los intereses del Estado y se tomaran los recaudos necesarios en el uso de los fondos públicos. Y, obviamente, anunció que su ministerio se tomará todo el tiempo que haga falta para garantizar estos puntos clave.

La urgencia de la actual conducción de la BNL, como se ha dicho hasta el hartazgo, es que el poder dentro del banco italiano pende de un delgado hilo que podría cortarse el próximo 30 de abril. Ese día, el «Pacto» que hoy gobierna la BNL y que encabezan la BBVA y Assicurazioni Generali podría perder el control a manos del «Contrapacto» que conforma un nutrido grupo de constructores italianos. De ahí el viaje de Girotti y Pandolfini y su audiencia con Lavagna.

S.D.

Dejá tu comentario

Te puede interesar