Lavagna inicia su gestión sobre la base de cuatro medidas clave
• En una extensa entrevista con Ambito Financiero, planteó una solución de mercado y definitiva para el «corralito»: los ahorristas recuperarán su dinero en función del recupero que a su vez hagan los bancos de los créditos que otorgaron. • Concretamente, el público tendrá, a cambio de sus certificados de depósito reprogramados, un porcentaje o cuotaparte (dependerá del monto de su plazo fijo) de un fondo que se formará con los activos -créditos y títulos públicos- del banco en el que hicieron los depósitos. • Quien hizo un plazo fijo en una entidad más conservadora o con pocos títulos públicos en su poder recuperará una mayor proporción del dinero. • Lavagna fue contundente: «Para los reguladores, yo soy un liberal», dijo y criticó a los que lo etiquetan con la heterodoxia. • Confesó que por los feriados bancarios se perdieron $ 1.000 millones de recaudación. • Parte se recuperará pero generará trastornos para girar a provincias y pagar sueldos a estatales. • Descartó una suba de retenciones. • También el proyecto de crear un banco federal nacional, que nuclee al Nación, al Provincia y a otras entidades públicas. • Además, dejó en claro que se cumplirá con el pago de u$s 800 millones con el Banco Mundial y que «no se dejará de pagar a ningún organismo internacional».
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Roberto Lavagna
Ayer en el Ministerio de Economía recibió a Ambito Financiero y explicó cómo será su gestión.
Periodista: El Fondo es muy taxativo con la Ley de Quiebras y no tolerará desvíos.
Roberto Lavagna: Lo que ayer (por el sábado) se acordó primero en la reunión de gobernadores y luego con los jefes de bloque no es la letra fina, pero sí un criterio fundamental: debe haber una ley de estándar internacional. Y de ahora, no de 1930.
P.: ¿Qué país como modelo?
R.L.: El que más se cita es el modelo americano. No sé si hay enormes diferencias en lo sustancial con los otros modelos, no lo sé. Pero de lo que más se habla es del modelo norteamericano.
R.L.: Mañana (por hoy) tengo una reunión con los embajadores de los países del G-7. Este es uno de los temas. En el marco de un acuerdo con el FMI, es posible. Voy a hablar con ellos además de algo que ya planteé con mucha fuerza cuando era embajador: un programa de emergencia de carácter comercial no ya financiero. Se consiguieron dos cosas recientemente, la cuota de carnes adicional y la apertura de mercados ovina para la Patagonia. Hay una larga lista en la que pedimos otros beneficios, como revisar el sistema generalizado de preferencias. Europa considera para esto el PBI per cápita del '99, que para la Argentina es de 9.000 dólares, y queremos que tengan en cuenta que ya no es así.
P.: ¿De cuánto será el déficit fiscal de este año?
R.L.: No hemos hecho ningún cálculo, hace 48 horas que estamos aquí.
P.: ¿Qué le pidió Duhalde?
P.: Pero en este caso hubo un tema de fondo. Remes dice que él se fue en alguna medida porque no compartía el pedido o exigencia de tipo de cambio fijo.
R.L.: No puedo hacer afirmaciones sobre eso, pero el día en que me hizo la oferta, el viernes, yo llegué, lo vi enseguida, le pregunté sobre el tema porque tenía las versiones, y el Presidente me dijo que tomara la decisión librememte.
P.: ¿Qué habló con Blejer?
P.: ¿Intervendrá si se dispara el dólar?
R.L. Eso lo tiene que ir a preguntar a la calle Reconquista (sede del BCRA). Pero lo que nosotros apreciamos con Blejer y su equipo es que evidentemente en las últimas 72 horas hay un clima distinto. Los operadores deberían apreciarlo, tenemos reuniones con ellos, sé que Blejer ya las tuvo con otros operadores, pero me parece que la idea de normalidad que se quiere instaurar debería ayudar.
P.: ¿No espera entonces sobresaltos con el dólar?
R.L.: Por más mal que estén las cosas, el valor del dólar hoy refleja un overshooting (sobrerreacción) por la incertidumbre. Si uno opera sobre esa incertidumbre y logra un poco de credibilidad, me parece que deberían estar dadas las condiciones para que no haya grandes sobresaltos.
P.: Suponga que sigue en Bruselas como embajador, y ve a Duhalde reunido con el diputado y economista Daniel Carbonetto, lo que de por sí creó más sensibilidad en el mercado. ¿No cree que esas reuniones provocan el deterioro del propio ministro?
R.L.: Hay dos respuestas. La primera es que, en situaciones extremas, se le ofrecen al Presidente a veces alternativas y se escuchan. A mí no me aterra más eso. Me preocupa más el etiquetar si es ortodoxo o heterodoxo ese maniqueísmo medio tirabombas, fachistoide, porque el Presidente recibe gente de distintas extracciones. No quiero mandar al exilio intelectual actual a nadie. Yo lo viví en carne propia en tantas veces...
• Normalización
P.: Estuvo trabajando con el PJ, luego con el radicalismo, después cerca de Carlos Chacho Alvarez... ¿Hoy cómo lo debería ubicar uno?
R.L.: Yo siempre estuve en esos lugares diciendo «soy justicialista». No me cambié al radicalismo ni a la Alianza. Siempre dije que era justicialista, y la última vez, cuando me incorporé al Instituto Programático de la Alianza, había 10 personas del Frepaso y 10 del radicalismo. El embajador en la UNESCO, García del Solar, me dice: «¿Y vos?». Yo le respondo: «Me incorporo como justicialista independiente».
P.: ¿Cuál es su plan de acción de corto plazo?
R.L.: Normalizar la economía. Cuando uno computa, no hice el cálculo exacto, el número de días que los mercados estuvieron cerrados desde octubre, no hay antecedentes en ningún país en el mundo. Eso es elemental: una economía sin moneda ni bancos no existe. Hay que trabajar algunos temas muy puntuales, y la primera medida es banal para cualquier país en el mundo, pero no aquí, que es que se reabren los mercados sí o sí. Porque, entre morir de inanición o enfrentar situaciones que son complejas, prefiero enfrentar situaciones complejas. Esta etapa es de oxigenación, de normalización.
P.: De los cuatro puntos, ¿cuáles son sus prioridades?
R.L.: La prioridad absoluta es el tratamiento que uno les va a dar a los depósitos reprogramados. La segunda es la del CER, y las otras dos son igualmente prioridades, pero tienen un requisito de tratamiento parlamentario (Ley de Quiebras y «subversión económica»).
P.: Se lo ve como a un ministro afecto a las regulaciones y a intervenciones del Estado.
R.L.: Hace cinco o seis meses, un funcionario europeo escribió en el «Financial Times» sobre la ronda de comercio y lo hizo realmente recomendando muchas regulaciones. Inmediatamente yo respondí a esa propuesta y también me publicaron mi idea en el «Financial Times». Con esto qué quiero decir: que para los reguladores yo soy un liberal.
P.: ¿Qué pasará con el Ministerio de la Producción?
R.L.: No tengo un estilo pac-man. No quiero absorberlo. Sí hablé con Duhalde de la extremada coordinación que tiene que haber en estas áreas.



