Lavagna no quiere quita para deuda pesificada
-
La Copa del Mundo y la economía
-
Fed: Wall Street aún prevé una suba de tasas en 2026 pese a la deflación de junio y tras la señal de Warsh
La medida es favorable para el sistema bancario, que ya aceptó esa pesificación y está cobrando en forma mensual los intereses de estos papeles. En el sector sostienen que haber aceptado esa pesificación implicó haber aceptado «una quita del valor presente de 77%» respecto de los bonos originalmente nominados en dólares.
En esta situación se encuentran las AFJP y también la mayor parte de los tenedores individuales, ya que apenas 3 por ciento aceptó explícitamente la pesificación.
Una vez que se conozca la oferta oficial en la que está trabajando el gobierno, cada sector podrá definirse. Por ejemplo, si las AFJP deciden redolarizar sus tenencias, luego sufrirán una quita en el valor de los títulos, al igual que el resto de los bonistas alrededor del mundo. Claro que esto no implica que sufran una reducción en el valor nominal de sus títulos. Pero sí tendrán un alargamiento sustancial del plazo de cobro de los bonos y una muy fuerte reducción de las tasas de interés.
Algo parecido ocurrirá con los individuos que poseen préstamos garantizados. Tendrán la posibilidad de redolarizar, pero también quedarán sujetos a la reestructuración. En cambio, si optan por la pesificación, comenzarán a cobrar de manera inmediata los intereses, tal como lo están haciendo quienes de entrada aceptaron transformar sus tenencias en $ 1,40 más CER.
Para Nielsen -negociador oficial del gobierno argentino- es clave cerrar primero el capítulo local para luego concentrarse en la negociación con el resto de los grupos consultivos que se están formando en todo el mundo.
De acuerdo con los datos difundidos por el Ministerio de Economía, la deuda total de la Argentina a fines de este año ascenderá a los 172.544 millones de dólares.
Al 31 de diciembre de 2002, la tenencia de bonos por parte de residentes argentinos ascendía a u$s 52.200 millones. De ese total, los bancos tenían u$s 21.400 millones y las AFJP u$s 8.600 millones, mientras que otros tenedores, como inversores individuales y compañías de seguros, poseían u$s 22.200 millones.



