Llach: el dólar actual traerá más inflación
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Periodista: ¿El precio del dólar está alto o bajo?
Juan José Llach: A valores de hoy, para que el tipo de cambio esté en los niveles de la década del '80, con épocas parecidas a éstas, debería estar cotizando en los 2,5 pesos; con lo que va a converger a ese valor. Lo que hay que esperar es que llegue a ese precio con una baja nominal y no vía inflación.
P.: ¿Sin embargo la UIA, coincidiendo con Lavagna, reclamó el mantenimiento del dólar a una cotización de no menos de 3,5 pesos como necesidad para crecer?
J.J.Ll.: Evidentemente hay un lobby muy fuerte. Pero sin entrar en polémicas, en el mundo la industria y el crecimiento dependen del valor de sus exportaciones y del mercado interno. Y la Argentina tiene serios problemas de pobreza e indigencia extremas, en parte debido al retraso salarial y a la situación del mercado interno.
P.: ¿Esto quiere decir que el gobierno debe buscar que el dólar baje para que reaccione el mercado interno?
J.J.Ll.: No lo pondría en esos términos. Lo que sucede es que un tipo de cambio alto como el actual inevitablemente lleva a una mayor inflación.
P.: ¿Quiere decir que un dólar a 3,5 pesos es más inflación?
J.J.Ll.: Por ejemplo, el ajuste de las tarifas públicas, que no puede postergarse mucho más, será más alto con este tipo de cambio y, por consiguiente, traerá más inflación. ¿Quiere otro ejemplo? hoy estamos en recesión o, como mucho, en una muy tibia recuperación. Si eventualmente la economía comienza a crecer, la demanda deprimida traerá inevitablemente suba de precios. Algo de esto se vio en enero en algunos sectores y rubros determinados. Todo esto quiere decir que actualmente hay inflación reprimida.
P.: ¿Cómo evalúa la acción del Banco Central?
J.J.Ll.: Evidentemente está implementando una política provisoria. Faltan reglas inevitables en un sistema de flotación como el que se quiere mantener hoy. Esto sin mencionar además las permanentes pujas diarias entre el ministro de Economía y el presidente del Central.
P.: ¿Qué política cambiaria elegiría para este momento?
J.J.LL.: Siempre fui partidario por la elección de un tipo de cambio fijo con disciplina fiscal; pero reconozco que hoy no es una decisión aconsejable. Me inclinaría, como solución intermedia, por una canasta de monedas; pero sólo como algo transitorio hasta llegar a algo permanente con la situación de la deuda reestructurada.
J.J.Ll.: Debería reflejar en esencia la estructura del comercio exterior de la Argentina; incluyendo la relación con Europa y Brasil.
P.: Usted mencionó que se inclina por un régimen de tipo de cambio fijo luego de una canasta de monedas. ¿Es posible implementar una nueva convertibilidad?
J.J.Ll.: Sólo en el sentido de la prohibición para el financiamiento del gasto público por parte del Banco Central y de la existencia de reglas claras para la no emisión monetaria. Hablar de una fijación cambiaria es prematuro.
P.: ¿Cuál sería el problema de una relación cambiaria como la que existió en la convertibilidad?
J.J.Ll.: La convertibilidad como relación uno a uno entre el peso y el dólar, con las reglas de no financiamiento del gasto público, se violó con el sobreendeudamiento público para mantener o aumentar el gasto. Ahora es muy difícil volver atrás.
P.: ¿Qué análisis hace de la gestión de Eduardo Duhalde hasta el momento?
J.J.Ll.: Que lamentablemente deja muchas bombas de tiempo: las tarifas, los salarios retrasados, la deuda pública y privada sin resolver, el sistema financiero sin reestructurar y la falta de crédito.
P.: Con este panorama, ¿qué espera del próximo gobierno?
J.J.Ll.: Soy moderadamente optimista. Solucionar tantas dificultades es un incentivo para el próximo gobierno. Además, las posibilidades para el próximo presidente de acertar en las teclas es enorme, y la Argentina puede pegar un salto de crecimiento importante.
P.: ¿Los candidatos que se presentarán en las próximas elecciones lo mueven al optimismo?
J.J.Ll.: No voy a dar nombres. Pero hay alternativas populistas que no creo que triunfen. Hay otras alternativas que hablan de la continuidad de las políticas que se están implementando hoy y con las que se podrá salir de la recesión, pero no mucho más. Este es un modelo que se agota en la falta de recomposición del capital. Hay otras candidaturas que plantean reformas, y creo que la puja quedará entre éstos y los que buscan la continuidad del modelo actual.
P.: Es posible que el próximo presidente surja luego de un ballottage y sin mucho apoyo político...
J.J.Ll.: Ese es el principal problema. Si la clase política no madura nuevas formas de coalición, será su fin como tal. Claramente se necesitará mucha madurez política en los próximos meses.
P.: Usted participó en un gobierno de coalición, con la Alianza, y no resultó una experiencia positiva...
J.J.Ll.: Hablo de otra cosa. Me refiero a la necesidad de llegar a acuerdos políticos básicos que se respeten gane quien gane, gobierne quien gobierne. Hablo de lo que pasó en España con el Pacto de La Moncloa, en Alemania luego de la Segunda Guerra Mundial, de Chile luego del retorno a la democracia. Hablo de una clase política con poder, que se sientan y acuerdan puntos básicos.




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