20 de diciembre 2000 - 00:00

Llach propone impuesto al consumo en reemplazo del I.V.A.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires organizó, en su sede, una jornada donde se debatió la conveniencia de crear un impuesto al consumo, presentado por su proponente , Juan José Llach (ex Ministro de Educación y Viceministro de Economía) en sustitución del I.V.A., que fue defendido por el Director de FIEL, Daniel Artana.
Llach desarrolló su crítica al I.V.A. explicando, apoyado en numerosos datos, que el mismo resulta fuertemente distorsivo atentando, además, contra las inversiones y las exportaciones.

Según su criterio, el crédito fiscal generado por el impuesto, es un préstamo forzoso hecho por el contribuyente al fisco y el tiempo transcurrido hasta su devolución, provoca un perjuicio financiero tanto más grave en tiempos de tasas exorbitantes como las que rigen actualmente. Ese efecto se hace sentir más gravemente en el sector de las PYMES.

A su vez, un impuesto al consumo final que excluya a los bienes de capital, insumos y exportaciones, sería un I.V.A. de devolución instantánea que equivaldría a una devaluación, solo en sus efectos positivos: incremento de la producción, la inversión y las exportaciones.

Por su parte, Artana sostuvo que el problema no es el I.V.A. en si mismo ya que todos los especialistas lo consideran un tributo más evolucionado que los modelos de impuestos al consumo que se conocen.

La verdadera cuestión, según su enfoque, es la mala administración del sistema recaudatorio llevada a cabo por el fisco, que sería aún más grave de implementarse un impuesto al consumo que, por su naturaleza registraría mayores niveles de evasión.

Esquemas como el propuesto por Llach, solo se aplican en países como Sudáfrica y Zimbawe, después de un proceso de expansión del I.V.A. por un sinnúmero de estados que lo fueron adoptando por ser el más ventajoso.

"El I.V.A. tiene problemas serios que recién están empezando a ser considerados. Mi propuesta es cambiar no sólo el impuesto sino también las relaciones sociales y políticas que lo rodean" , sostuvo Llach. El proyecto que realizó junto a Lucas Llach se basa en la sustitución del I.V.A. por un impuesto al consumo, que excluiría a los bienes de capital, insumos y exportaciones.

Para el ex ministro de Educación, esta propuesta genera varias ventajas. Por un lado, el cambio de régimen provocaría una gran expectativa positiva en inversores, ya que en la actualidad desconfían de la capacidad de crecimiento de la Argentina. Por otro lado, mejoraría el crecimiento económico y , en consecuencia, la competitividad de la economía nacional y las exportaciones.

Para Daniel Artana, las distorsiones del IVA se originan por la falta de fondos del Estado. "Todos los impuestos distorsionan. No vamos a corregir la situación cambiando un impuesto por otro. El verdadero problema de la Argentina es la administración tributaria. Si usamos esta misma maquinaria sobre un nuevo impuesto terminaríamos en lo mismo", sostuvo el economista.

Sin embargo, para Llach este nuevo impuesto puede atenuar el sesgo antievasión, el sesgo antiexportación, los altos costos de consultoría y gestoría y los anticipos y atrasos como variables que se dan en la economía real. "El IVA es un impuesto muy difícil de administrar y controlar por la cantidad de tratamientos sectoriales que posee", comentó el economista.

Entre los principales objetivos que quiere alcanzar Llach está que se reconozcan las distorsiones que provoca el IVA. Durante el encuentro, hizo público un documento del Fondo Monetario Internacional (FMI) donde el organismo admite que el IVA no es un impuesto adecuado para países en vía de desarrollo ya que no lo pueden pagar en tiempo y forma.

Una de las principales falencias del "impuesto a la venta minorista", como denomina Artana al proyecto de su par, es que generaría mayor evasión. Para el director de FIEL, muchas de las propuestas de Llach podrían llevarse adelante sin cambiar el impuesto. "Podrían funcionar con el IVA porque los defectos de fondo lo tiene la administración y no el impuesto", comentó Artana.
"El verdadero debate de fondo es cómo bajar el gasto público. Si el Estado tuviera dinero podría reintegrar el IVA y todo se implementaría con mayor facilidad", concluyó Artana. Pero Llach aseguró que la implementación del impuesto al consumo ayudaría al país a salir del sistema centralista y burocrático que se encuentra y ayudaría también a la reducción del gasto social y público.



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