Llach: "Se puede crecer 30% en los próximos cuatro años"
-
Plazo fijo: ¿Cuánta ganancia se obtiene al invertir $400.000 durante 30 días?
-
El supermercado argentino con hasta 50% de descuento en productos de belleza hoy, 11 de abril
Periodista: muchos dicen que el próximo gobierno será de transición. De ser así, ¿podrá encarar una reforma impositiva como la que usted propone?
Juan Llach: Creo que la reforma debería haberla hecho ya el actual gobierno de transición... Fíjese que, de todos modos, cada vez hay más conciencia de la necesidad de encarar la reforma, sobre todo en los gobiernos provinciales y municipales. En cambio, en el gobierno nacional (tanto en el Ejecutivo como en el Congreso) son más reacios. Veo una tendencia cada vez mayor al auto-nomismo porque las autoridades locales se dan cuenta de que sólo así podrán hacerse de fondos.
P.: Usted habló de un componente solidario en la reforma. ¿Cómo se instrumenta esa solidaridad?
J.Ll.: Cada provincia debe aportar según su capacidad contributiva. Hoy, quien recauda más es básicamente la Ciudad de Buenos Aires; Mendoza, Santa Fe y Córdoba podrían vivir de lo que recaudan, y el resto vive de los fondos coparticipables.
P.: ¿Pero no es lo que está pasando ya hoy?
J.Ll.: Claro... ¿Dónde se genera el IVA? Básicamente en el área metropolitana. Pero hasta que vuelve a través de la coparticipación pasa por una maraña burocrática, que lo hace ineficiente. Por eso es posible rebajarlo a 8.5%.
P.: ¿Es posible hoy eliminar impuestos, reducir alícuotas?
P.: ¿Esta propuesta no va exactamente en la dirección opuesta a lo que estaría pidiendo el Fondo, respecto de aumentar impuestos?
J.Ll.: Me parece que esto de que el Fondo pide más impuestos es apenas una versión que lanza a rodar el gobierno... Creo en cambio que lo que está pidiendo el FMI es la desaparición de los gastos impositivos (léase exenciones, subsidios, etc.) y no me parece mal en absoluto eliminarlos, porque vienen a subsidiar a los mismos sectores que se beneficiaron con la devaluación.
J.Ll.: Eliminarlas de manera gradual, pero con un cronograma definido. Respecto del ITF (impuesto al cheque), también habría que tomarlo sólo como un pago a cuenta de otras obligaciones fiscales (principalmente del IVA). Mire: hay que hacer lo que haga falta para recuperar la confianza de la gente y que se lance a consumir. Así podríamos crecer 30% en cuatro años...
P.: ¿No será un poco exagerada la cifra?
J.Ll.: No, porque en 2006 llegaríamos al mismo PBI que teníamos en 1998; no estamos hablando de una locura; es puramente keynesiano. Mi propuesta, desde ya, no es independiente de un proceso de reactivación.
P.: ¿Qué tiene que ver John Maynard Keynes en esto?
J.Ll.: Lo dijo él: «Los economistas no entienden cómo se sale de la depresión, pero los banqueros y los empresarios sí». Fíjese que sólo en el último año y medio se fueron del país u$s 25.000 millones (y no hablo de los u$s 100.000 millones que se habían ido antes); los activos argentinos están baratísimos, pero nadie los compra... ¿Por qué? Por la crisis de confianza que hay. Si cede la recesión, la confianza crece.
P.: ¿Alguno de los candidatos presidenciales que están en danza le inspira confianza como para encarar ésta y otras reformas necesarias para la recuperación?
J.Ll.: Mi intuición me dice que viviremos un fenómeno muy parecido a lo que aconteció en 1958 y en 1989: las propuestas preelectorales serán totalmente distintas a los programas de gobierno que se apliquen. Es que el incentivo para el ganador es muy grande: quien recupere a la Argentina poco menos que se garantiza el bronce. Pero respecto de su pregunta, creo que hay más de un candidato en condiciones de tomar las medidas que hacen falta. No me pida nombres...
P.: Se lo ve muy optimista...



Dejá tu comentario