3 de agosto 2001 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

• Trascendieron detalles de una extensa charla que mantuvo el jefe de asesores, Guillermo Mondino, con un importante banco europeo. Según el funcionario en el equipo económico se reconoce que cumplir con el déficit cero en el último trimestre era muy difícil y que harán recortes en todas las áreas antes de elevar 13% de la baja de jubilaciones actual. Para 2002, las necesidades financieras llegarían a u$s 4.500 millones. «Incluso si los mercados nos siguen negando el crédito, el FMI podría acercar más fondos», dijo Mondino.

• Domingo Cavallo tiene algunos problemas para completar el directorio del Banco Central: Amalia Martínez, que tiene mandato hasta setiembre, no quiere retornar al Palacio de Hacienda para trabajar en Financiamiento. Sí quiere alejarse el actual subsecretario, Julio Dreizzen, quien desde diciembre del '99 está en el cargo, proveniente del Banco de Galicia. De todas maneras, todo deberá negociarse con el Senado, que debe dar visto bueno a las designaciones, y muchos le recordaron a Cavallo los numerosos fallidos intentos de Pedro Pou para colocar hombres de su cercanía en los sillones de la entidad monetaria por el freno que le pusieron en la Cámara alta.


• La performance de la acción Grupo Financiero Galicia en la Bolsa es ya prácticamente igual a la de los bonos argentinos. Por la fuerte tenencia de papeles de la deuda local, las operaciones que se dan en el Global 2008 apostando a la baja de las cotizaciones, con ventas de aire o en descubierto se repiten con similares especulaciones contra el Galicia. Ayer este papel subió 2,36% y justo cuando apuntaba para más, se dieron las coberturas de «vendidos» que salieron a revertir posiciones ante el clima positivo que genera la llegada del subsecretario norteamericano John Taylor.

• Emilio Botín, presidente del Banco Santander Central Hispano, se sumó a la serie de respaldos que obtuvo en los últimos días el país. Dijo ayer estar seguro de que «con los acuerdos políticos y medidas adoptadas» la crisis que afecta a la economía argentina se superará. En lo que hace a la situación interna de la entidad, el banquero calificó de «lógicas» las discrepancias surgidas en la alta dirección del banco (resultado de la fusión del Banco Santander con el Central Hispano en marzo de 1999). Eduardo Elsztain de IRSA en el influyente «Financial Times» señaló que «algunos podrían decir que el camino más fácil sería declarar el default o devaluar; en cambio, hemos dado un paso sin precedentes al recortar los salarios de los empleados públicos y hacer del pago de los intereses nuestra prioridad». Fue en una carta de lectores publicada ayer por el diario londinense. La misiva fue titulada: «El silencio le serviría más a la Argentina».

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