• Los informes que elaboran influyentes bancos de inversión de Wall Street sobre la Argentina siguen siendo poco optimistas respecto de la renegociación de la deuda. En el último «Latin America Economic Analyst», Goldman Sachs presenta un modelo para estimar cuál será el «haircut» o quita para la deuda argentina. «Concluimos que puede ser de 70% si el gobierno implementa una política económica sólida o llegar a 100% si no lo hace», señala el mismo.Ya se estima que a fin de año los atrasos en pagos del país llegarán a u$s 25.000 millones por vencimientos de capital e interés no cancelados. Morgan Stanley, por su parte, en un informe sobre la Argentina titulado «El reloj está sonando», destaca al regreso de un viaje por Buenos Aires de sus analistas, que la renegociación de la deuda podría estar completa recién para junio de 2004.
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• La decisión de Guillermo Nielsen de incluir a los préstamos garantizados en la reestructuración de la deuda puede ser revisada. Esa inclusión fue consecuencia de la presión que le hicieron al funcionario argentino los acreedores en su última gira europea en la cual comunicó -a través del «Financial Times»- la presentación de la propuesta de reestructuración el 23 de setiembre en Dubai. Cuantos más pagos tenga que hacer el país en los próximos años (BODEN, por ejemplo), menos margen queda para atender a los viejos bonos y, por ende, más quita deberán soportar. Por ello, la exigencia de acreedores para que haya quita en los préstamos garantizados y quede más dinero libre para los bonos ya en default. De todas maneras, en el propio gobierno aseguran que los dichos de Nielsen no son definitivos y no descartan rever ese anuncio por el impacto negativo que tendrá en los balances ya de por sí debilitados de bancos y AFJP.
• Los principales operadores destacan para esta semana como clave lo que sucederá con la tasa del bono del Tesoro norteamericano a 10 años. Recuerdan que todas las crisis importantes en mercados emergentes comenzaron con el despegue de la tasa de los bonos del Tesoro, como sucedió en México '94 y Rusia '98. Antes, en realidad, se trataba del rendimiento de la de 30 años, pero ahora, dado que a ese plazo no hay más liquidez, se utiliza como pará-metro la tasa a 10 años. Esta última tuvo una suba a 3,54% la semana pasada y hay temor en operadores por el inicio de un recorrido alcista que termine borrando las jugosas ganancias acumuladas en bonos emergentes,Argen-tina incluida, este año.