Mejor clima en los mercados tras la leve recuperación de las últimas 48 horas. Ya comienzan a predominar en las conversaciones más allá de bonos y acciones, la cercanía del Mundial de Alemania. Son varios los operadores que partirán a seguir a la Selección argentina, invitados por bancos europeos y también tarjetas de crédito locales. Otros, por las suyas y sin invitación, están preparándose para asistir en la segunda ronda, obviamente si la Argentina se clasifica. Las entradas a los partidos pasan a ser un commodity más: por cuartos de final operadores pagarían u$s 500 y hasta u$s 1.000 por semi y final si se llegara a esa instancia. En este contexto, más relajado, surgió información valiosa sobre lo que está pasando hoy en la plaza internacional con un denominador común: las críticas a Ben Bernanke, titular de la Reserva Federal, a quien se lo ve llevando a EE.UU. a la «estanflación», recesión e inflación combinada. Veneno para el mercado.
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Como siempre sucede, cuando precios se mueven, hacia arriba o hacia abajo, surgen buenas oportunidades de inversión. ¿Cuáles son las más comentadas? Una apuesta que se está repitiendo y con riesgo acotado es la compra de títulos argentinos indexados en pesos, pero de corto plazo. ¿La razón? Está claro el mensaje del Banco Central al mercado de que por ahora el dólar no superará los $ 3,10. Con esta suerte de seguro de cambio, apostar a papeles (BODEN 07 y PRE8, Nobac) que rinden el CER (inflación minorista) más tres puntos adicionales está siendo vista como una alternativa atractiva, «más cuando rendían en el verano mucho menos, el CER menos un punto...». Distinta es la situación de los bonos indexados de largo plazo como el Discount en pesos que están muy ligados a los mercados internacionales y que la compra tiene un alto contenido de incertidumbre adentro.
Otra recomendación que circula en las mesas pero más riesgosa: apostar al real. Un experto del mercado recordaba que en Brasil, poco antes de las elecciones presidenciales anteriores, Fernando Henrique Cardoso vendió todos los dólares necesarios (más de u$s 20.000 millones) para defender al real. Ahora Lula, a cinco meses de las elecciones, seguramente no dará la mala señal de que caiga la moneda brasileña. «Si llegara a subir el dólar a 2,50 reales, igual con tasas de 16% anual la inversión en deuda en moneda brasileña no sería mala», aseguran. Otros, más arriesgados aún, apuestan a la lira turca, ya que el dólar pasó de 1,22 a 1,55 respecto de esa moneda.
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