12 de septiembre 2008 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  • Semana de nerviosismo en todas las mesas de dinero del mundo, con preocupaciones para argentinos en Wall Street, no sólo por las cotizaciones, sino por las fuentes de trabajo. La debacle llega a tal magnitud en las acciones de los bancos norteamericanos que circulan versiones de todo tipo para este fin de semana. Hasta en la plaza local se concretan operaciones de compras de bancos, pero no precisamente por la crisis de hipotecas. Ayer a primera hora, todo apuntaba para ser un jueves negro en la plaza local por la debacle de los títulos argentinos. A última hora, hubo repuntes en las cotizaciones pero no alcanzó para el empate. Se repite lo visto ya en reiteradas oportunidades cuando comienza a revertirse el flujo de capitales a la región, con suba de tasas. Claro que lo autóctono, como el INDEC, motoriza esa salida.  

  • «El Bank of America es como CLIBA: recoge la basura a medianoche». Un operador hacía referencia a la versión que circuló ayer acerca de que esa entidad norteamericana se haría cargo de Lehman Brothers. Ya lo hizo antes con Countrywide. En el caso de Bear Stearns, el salvavidas fue el JP Morgan. Como se acerca el fin de semana, las versiones de cambios se multiplican habida cuenta de que siempre se efectúan entre sábado y domingo. A todos en la plaza local hizo recordar a cuando en los 90 Roque Fernández y luego Pedro Pou definían los salvatajes en la plaza doméstica especialmente tras el tequila y luego con casos emblemáticos como el Patricios y otros tristemente célebres.

  • El pago al Club de París puede encontrarse con la negativa de Martín Redrado, presidente del Banco Central. Trascendió que el comité legal de esa entidad le aseguró en un dictamen que no se pueden tocar las reservas para ese pago si no hay una ley. Hay que recordar que para pagarle al FMI se promulgó una ley para convalidar el decreto. Al estar ese dictamen de por medio, Redrado no puede autorizar la salida de reservas porque en el futuro si lo cita la Justicia no tendría ninguna cobertura. Los que analizan la situación de manera más ligera ven en esta actitud una pequeña revancha del titular del Central, a quien no le comunicaron que se había decidido pagarle al Club de París.   

  • En medio de estos movimientos en la plaza, operadores siempre anticipan compras o fusiones.

  • En este sentido, ayer se conoció que el Super vielle se quedará con el Regional de Cuyo. El BCRA ya lo tiene autorizado, a pesar de trabas o escollos que surgen de algunos miembros del directorio. Sucedió ya con otras operaciones, como las que en su momento se hicieron sobre la venta del Bankboston y de la BNL, que se vieron demoradas varios meses.   

  • ¿Qué pasará con el dólar? A lo que siempre se menciona sobre las razones de este despegue, un sagaz operador agregó un dato esencial: Redrado ordenó intervenir comprando dólar contado y vendía a futuro simultáneamente. Esto provocaba que a fin de mes valiera lo mismo que el valor hoy. Conclusión: los bancos podían vender y recomprar a futuro, lo que era un mecanismo de hacerse de pesos a tasa cero por 30 días. Obviamente llovieron ante esta oportunidad las entidades que repitieron esta minibicicleta hasta que llegaron ayer al límite permitido por normas internas (exposición al riesgo BCRA o futuros). Por ello es que al agotarse esta masiva oferta de dólares al contado que proporcionaban bancos, el tipo de cambio comenzó a dispararse. No es algo único en la región sino que Brasil sorprende con las depreciaciones diarias del real.   

  • A Fannie Mae y Freddie Mac, los dos gigantes hipotecarios, se los conoce en la jerga financiera como Bonnie and Clyde. La referencia a la película del matrimonio delictivo surge del daño ocasionado a los tenedores de las acciones preferidas y de las comunes, que vieron evaporar sus tenencias con los detalles del rescate anunciado por Henry Paulson, secretario del Tesoro norteamericano, el último domingo. Aun así siguen varios operadores domésticos pregonando las acciones de bancos. Lo justifican resaltando que más que una acción, se está comprando una opción ( derivado financiero) que puede multiplicar su valor. No son pocos los que, haciendo caso al lema «hay que comprar cuando hay pánico a la venta o sangre», pasaron sus órdenes para posicionarse en estos activos. Lo que nunca se sabe, y no está incluido en ese lema, es que siempre puede haber más pánico que termine ampliando las pérdidas. Si no, basta con recordar los precios alcanzados por un papel muy seguido en las mesas locales, como el del Citigroup, que a u$s 30 se lo catalogaba como un obsequio y llegó a valer casi u$s 15.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar