2 de diciembre 2005 - 00:00

Logro del gobierno: acordó con supermercados bajar precios 15%

¿Alguna pista tenía y no quiso compartir el logro con Roberto Lavagna o se asustaron los supermercadistas? Se irá sabiendo, pero lo cierto es que ayer el gobierno se lució al lograr una rebaja de 15% en supermercados. Estos representan una parte menor que 20% desde donde se abastece a la totalidad de la población -no olvidar que siempre se ubican en centros más poblados y de cierto poder adquisitivo-, pero igual es muy indicativo y de fuerte impacto para provocar una serie de reducciones en las restantes bocas de expendio de artículos. Así como estuvo mal en atacarlos tan directamente -¿o estuvo bien en relación con el éxito que logró, aunque esto sería generalizar métodos de violencia para gobernar?-, hoy le viene muy bien como ejemplo. La medida comenzará a regir a principios de la semana próxima, según adelantaron los propios supermercadistas. Ya se está definiendo la lista definitiva de los 250 artículos que tendrán la rebaja. Incluirá alimentos, indumentaria y productos de tocador. Aún resta saber cuál será el precio de referencia sobre el que se aplicará dicha rebaja, que se extenderá hasta el 31 de enero de 2006. En ese momento, se determinará si continúa o no esta medida.

La ministra de Economía, Felisa Miceli, anunció junto a los supermercadistas Alfredo Coto y Horst Paulmann el acuerdo con supermercados para bajar 15% los precios.
La ministra de Economía, Felisa Miceli, anunció junto a los supermercadistas Alfredo Coto y Horst Paulmann el acuerdo con supermercados para bajar 15% los precios.
Ayer, en su primer día al frente del Ministerio de Economía, Felisa Miceli anunció que el gobierno acordó con las principales cadenas de supermercados, la promesa de éstos de bajar los precios de alimentos, vestimenta y artículos de tocador 15% y se congelarán hasta el 31 de enero.

El convenio fue difundido en Casa de Gobierno por Miceli, al término de un encuentro en el que Néstor Kirchner tuvo que conversar, entre otros, con dos empresarios a los que hace sólo una semana había atacado con nombre y apellido culpándolos de cartelizarse y de acelerar la suba de la inflación. Se trata de Alfredo Coto ( supermercado Coto) y Horst Paulmann (Jumbo-Cencosud), quienes además estaban acompañados por Eric Legros (Carrefour), Diego Solá Prat (Disco) y Gastón Wainstein (Wal-Mart).

Los pocos detalles que se difundieron oficialmente sobre el acuerdo alcanzado generaron desconfianza entre las asociaciones de consumidores acerca de la eficiencia que podrían tener. Sí se indicó que las rebajas se aplicarán sobre los valores al 30 de noviembre y regirán para una lista de productos que se difundirá en las próximas horas, una vez que el gobierno y las empresas «compatibilicen sus cifras», según informó Miceli. «Vamos a lograr que estas soluciones que estamos hoy planteando como transitoriaspara ser revisadas a fines de enero, sean permanentes.Quiero que sean el primer paso para empezar a trabajar muy fuertemente en la generación de soluciones de fondo a la oferta de bienes», agregó.

La ministra aseguró que «los listados ya están elaborados, simplemente hay que compatibilizar. El compromiso se va a cumplir. Todos los actores de la vida económica argentina cuentan con la suficiente madurez como para entender que la Argentina tiene que seguir creciendo, que no tenemos que poner en marcha medidas ortodoxas que afectan el desenvolvimiento macroeconómico».

En la misma conferencia de prensa, el titular de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Alfredo Coto, reveló que Kirchner les pidió «una colaboración total» a los empresarios del sector, y comentó que el gobierno está «muy preocupado con la inflación».

Colaboración

Coto minimizó la embestida que le dedicó Kirchner la semana pasada durante el coloquio de IDEA en Mar del Plata. Calificó el encuentro de ayer con el primer mandatario como muy cordial y agregó que «si el Presidente alguna vez nos reta, habrá que ver cómo le contestamos, pero tenemos que colaborar porque lo vemos muy ansioso y evidentemente se juega la Argentina en la inflaciónque puede venir». El empresario también negó que los descuentos acordados vayan a reducir la cantidad de ofertas que suelen anunciar las grandes cadenas los fines de semana. «Estamos compitiendo todos de una manera encarnizada, así que voy a seguir tratando de sacar clientes a mis colegas. O sea que tomémonos las cosas con humor, hay una gran competencia entre las cadenas de supermercados nacionales e internacionales, así que lo vamos a hacer muy bien», destacó en un intento de dejar en claro que en el sector no hay cartelización.

Los representantes del sector privado a su vez y como figura en la carta de entendimiento pidieron «que se analicen las externalidades inherentes al ejercicio de la actividad comercial, que impacten negativamente en su eficiencia, a fin de generar y adoptar mecanismos correctivos.
Y solicitan se analicen las cadenas de valor involucradas a fin de detectar posibles comportamientos que impidan el libre funcionamiento de los mercados».

Miceli cerró la conferencia diciendo que las «variables macroeconómicas están funcionando bien y ninguno de los que están acá quieren perder el crédito bajo, el superávit fiscal, la posibilidad de exportar con un tipo de cambio competitivo. El aporte de los empresarios es fundamental para que el país continúe logrando lo que viene logrando hasta ahora».

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