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Los balances trimestrales de Microsoft e IBM decepcionaron a los operadores neoyorquinos, hecho que se trasladó al recinto londinense. Bajo este marco, el mercado finalizó la semana del lado perdedor, pese a las buenas expectativas despertadas por la farmacéutica Glaxo Smithkline, que fue el ganador de la sesión al subir 3%. Como era de esperar, las acciones más castigadas fueron las tecnológicas, entre ellas, Arm Holdings, Logica y Sage. La tendencia se repitió en el segmento de las telecomunicaciones, donde British Telecom perdió 1% y también entre los bancos, ya que los títulos del HSBC cerraron 2% por debajo de la jornada previa. Informate más
Las subas vienen siendo acotadas en tanto las mermas se caracterizaron por la violencia.
Esto explica que a pesar de ser una jornada positiva, la del viernes apenas pudiera ver al Bovespa ganar 0,27 por ciento para quedar en 13.372,65 puntos. Día a día, los operadores están mirando más y más preocupados un mercado argentino al que realmente no entienden y que en contra de lo que se vociferaba un par de meses atrás, ahora se ve con algún potencial real como para golpear las empresas locales. Esperemos que esto no ocurra.
La última rueda no contribuyó en nada para mejorar los ánimos, viendo al IPSA retroceder otro 0,27% para cerrar en 96,54 puntos. Tradicionalmente las tormentas vienen del mar y se dirigen hacia los andes. Ahora el desconcierto es mayor, viendo como las nubes están creciendo del otro lado de la cordillera. Es poco lo que puede esperarse esta semana.
Un mercado donde las más golpeadas sean aquellas con inversiones en la Argentina, pero que al mismo tiempo son las únicas que pueden borrar el letargo por el que están pasando los inversores. Confiemos en que las cosas mejoren.
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