5 de diciembre 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

La Bolsa de Tokio registró ayer una marcada baja, producto de una toma de ganancias concretada por los operadores, que sumergió al mercado japonés momentáneamente por debajo de la barrera de los 9 mil puntos. Así, el índice Nikkei se contrajo 2,16 por ciento y cerró en los 9.006,73 puntos. Lo peor de la rueda pasó por el sector de las compañías tecnológicas, que se vieron afectadas por la caída en el NASDAQ estadounidense durante los días previos. El fabricante de chips Tokyo Electron perdió casi 9 por ciento y lideró las bajas en este segmento. Del otro lado, entre los 20 principales valores del recinto nipón, sólo la compañía ferroviaria JR East y la firma automotriz Yamaha obtuvieron ganancias.

• LONDRES

La caída en las acciones del banco Lloyds arrastró consigo a la Bolsa de Londres que ayer finalizó con una moderada baja. El índice FTSE descendió 26,8 puntos, equivalente a 0,66%, y se ubicó en las 4.048,6 unidades. Luego de la caída que el martes sufrió Barclays, tras anunciar peores resultados que los esperados por los inversores, ayer le tocó el turno a Lloyds. Los operadores optaron por vender acciones del banco, luego de que la entidad comunicara sus resultados en los que se destacó un marcado aumento en las créditos morosos. Así, las acciones de LLoyds se hundieron 16,5 peniques (3,11%) y sus valores cerraron a 514 peniques. Además, ello arrastró consigo a otras entidades, como Barclays, Abbey National y el Royal Bank of Scotland. Tampoco fue una buena jornada para la aerolínea British Airways que descendió 4 peniques.

• BRASIL

Tal vez lo peor que está ocurriendo es que de a poco la política vuelve a mezclarse con el mercado, o al menos eso es lo que están sembrando algunas agencias de noticias financieras. La idea es que las demoras (si son tales) del futuro presidente Lula en designar a su equipo económico están golpeando al mercado. Es posible, pero la verdad es que el malhumor en el mercado parece tener que ver más con la realidad actual e inmediata que con la futura. Si bien es cierto que a poco de arranque el Bovespa perdía 1,47%, para cuando sonaba la campana de cierre la pérdida había menguado a 0,21% quedando el índice en 10.640,11 puntos. Si de buscar culpables se trata, el derrumbe del real a R$ 3,72 por dólar (poca liquidez ante el fin del año y la necesidad de pagos del sector privado y el oficial) o el reporte de la mayor inflación desde 1995, tuvieron mucho más que ver. Lo mejor, por segundo día consecutivo: Embratel .

• CHILE

La verdad es que podríamos repetir el comentario sobre la rueda del martes sin cambiar ni un ápice y reflejaríamos lo que aconteció ayer con el mismo grado de certeza (el lector dirá si es mucha o poca). De hecho, porcentualmente no hubo demasiada diferencia entre 0,12% que cedió el IPSA durante el martes y 0,37% que perdió ayer cuando cerró en 80,67 puntos. En resumen se puede volver a decir que estuvieron flojas las empresas con ADR y firme el sector bancario, en un mercado que no parece tener fuerza ni para trepar ni para caer. Hubo, eso sí, una diferencia con la jornada anterior: el volumen negociado. Reflejando la manifiesta intervención de las AFP que han comenzado a rebalancear sus carteras ante la llegada del último día del año se alcanzaron a realizar operaciones por u$s 22 millones. Si esto puede ser bueno, la inesperada suba del dólar a $ 711,7 por dólar no lo fue.

• MÉXICO

El problema es que para justificar una verdadera suba accionaria la economía debería recuperarse de manera franca, muy por encima de lo que hemos vivido en los dos últimos años. Para complicar más las cosas hay que tener en mente que no nos referimos a la economía azteca sino a la norteamericana. Se entiende entonces el escepticismo que reina entre los inversores en acciones mexicanas, aun entre los más optimistas y porque a pesar de seguir siendo ésta la Bolsa de mejor evolución en el continente para el corriente año, puede fácilmente retroceder 0,55%, como ocurrió ayer cuando cerró en 6.187,67 puntos. Podemos hablar de los papeles que lideraron este movimiento bajista (serían los mismos que tantas veces lideraron las subas), pero lo más concreto es que con una ligera brisa se revierte el flujo de fondos, los extranjeros entran a retirar su dinero y el peso cede como ocurrió a $ 10,3 por dólar.

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