Los mercados que más siguen los argentinos
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La buena performance de las acciones de compañías tecnológicas y la esperanza de los operadores de que el gobierno japonés tome medidas para apuntalar al mercado, llevaron ayer a la Bolsa de Tokio a su mayor nivel en casi un mes. El índice Nikkei avanzó 2,23% y cerró por encima de los 8 mil puntos, exactamente a 8.083,56 unidades, niveles que no frecuentaba desde mediados de abril pasado. El mercado nipón acumuló su cuarta jornada consecutiva en alza apoyado en las subas en las empresas de alta tecnología. En ello mucho tuvo que ver el desempeño positivo del NASDAQ estadounidense, que ya acumula tres ruedas en ascenso. Pero la tónica compradora del recinto se reforzó por las expectativas que genera entre los operadores la posibilidad de que el gobierno anuncie en breve medidas para impulsar el mercado bursátil. Entre los 20 principales valores, sólo Japan Railway East bajó.
La Bolsa de Londres ayer cerró en terreno positivo y se ubicó, por segunda vez en lo va del año, por encima de la barrera de los 4 mil puntos. De esta forma, el índice FTSE 100 ganó 90,4 unidades, equivalente a 1,36 por ciento, y finalizó en los 4.507 enteros. Tras un mes de abril que le deparó el recinto londinense la mayor baja en lo que va del año, el mercado evidencia una tenue recuperación a partir del viernes último. De hecho, ayer el FTSE 100 se situó en niveles previos a los de la guerra en Irak. No obstante ello, los analistas son cautelosos respecto del futuro. Principalmente hasta tanto no se vislumbren señales claras sobre una recuperación de la economía británica, así como también de la estadounidense. Ayer lo mejor de la rueda pasó por las acciones de las empresas de comunicaciones, mientras que los bancos alternaron alzas con bajas.
El real recuperó terreno frente al dólar, pero la Bolsa bajó. En definitiva una historia que estamos viendo cada vez repetirse más, y en la que mientras la moneda se mueve en un sentido, las empresas cotizantes lo hacen en el contrario. Esto de por sí no es malo, excepto en la medida que le quita algo de significancia a cualquier recuperación que tenga el Bovespa. Lo cierto es que si se quiere hubo más de un motivo para explicar el malhumor de los inversores, que se reflejó en una caída de 1,47% en el índice accionario al quedar en 12.643,57 puntos y un incremento del riesgo-país que terminó en 796 puntos. El más importante: las confusas declaraciones del presidente del Banco Central, Antonio Palocci, que a pesar de las aclaraciones no convenció si va a cortar o no relaciones con el FMI. El mercado recuerda que en su momento, Domingo Cavallo desde la Argentina, intentó lo mismo y así le fue.
Día de descanso (o toma de ganancias como lo definen algunos, poco conocedores de la actividad bursátil). Así al menos parece que tomó la mayor parte de los inversores, el retroceso que tuvo ayer el IPSA. Si bien la caída puede parecer significativa, ya que el IPSA perdió 1,32% para quedar en 1.176,75 puntos, lo que más puede asustar a los inversores es el hecho que se realizaron operaciones por más de u$s 50 millones. Afortunadamente esto encuentra su explicación en el hecho de que fueron algunos de los principales inversores institucionales chilenos los que se lanzaron a hacerse de algo de efectivo (es decir, relativamente pocos vendedores a la baja, pero muy fuertes). De hecho revisando la lista de las mayores bajas, encontramos algunos de los papeles que más habían ganado en las dos últimas semanas, como Madeco, D&S, Enersis, etc. El peso retrocedió a $ 700 por dólar.
Como decimos una y otra vez: «nada espectacular», pero bien. Un mercado casi correcto. Es cierto que en el mundo bursátil esto no basta, de hecho ayer el IPC apenas si termino con una ganancia de 0,10% en 6.614,68 puntos, que tomando en consideración la baja del peso frente a un dólar que terminó en $ 10.277, marca en realidad una jornada neutra. Curiosamente no hubo ninguna noticia negativa para explicar el poco optimismo, en una jornada en la que se alcanzaron a realizar negocios por más de u$s 100 millones. Incluso y a pesar de esperada, la tasa de corte en la licitación de CETES cayó a 5,82% en la versión de 28 días de estos títulos (para ser sinceros se hablaba que caería a 5,77%). Habrá que ver hoy qué pasa, pero si no surgen «motivos» para impulsar algo más de optimismo, pronto podríamos estar hablando que las cosas han dejado de ir tan «bien» en la Bolsa azteca.



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