20 de mayo 2003 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

La Bolsa de Tokio finalizó ayer en baja por tercera jornada consecutiva afectada por la estatización de hecho de uno de los principales bancos de Japón. De esta forma, el índice Nikkei se contrajo 0,96 por ciento y finalizó en las 8.039,13 unidades. Los cuatro principales grupos bancarios japoneses bajaron ante los temores surgidos en el sector financiero luego que el gobierno anunciara el sábado pasado una inyección de fondos públicos en el Resona Bank, lo que podría poner a la entidad bajo protección estatal. La medida se adoptó después de que Resona admitiera que su coeficiente de solvencia estaba por debajo del 4 por ciento requerido. También cayeron las acciones de las compañías tecnológicas y las automotrices, dado que la apreciación del yen frente al dólar deteriora la rentabilidad de sus exportaciones.

• LONDRES

La Bolsa de Londres abrió la semana con una marcada baja debido a la preocupación de los operadores por la debilidad del dólar y los recientes atentados terroristas. En este contexto, el índice FTSE 100 perdió 2,66% y cerró en los 3.941,3 puntos. El comportamiento del recinto londinense se vio condicionado por los comentarios del secretario del Tesoro de EE.UU., John Snow, quien se mostró a favor de dólar considerado por los operadores como «débil». Ello generó una apertura descendente en los mercados de Wall Street que rápidamente profundizó la tónica bajista en Londres. Entre los perdedores de la rueda de ayer se ubicó la farmacéutica Glaxo SmithKline que cayó 5% mientras que sus accionistas celebraban una reunión en la que se trató la rebaja de las primas para sus ejecutivos. La empresa de telecomunicaciones Marconi cedió 2% durante la primera jornada de operaciones tras una intensa reestructuración de sus negocios.

• BRASIL

¿Se puede decir que la sesión fue un desastre? Posiblemente la que empleamos no es una palabreja demasiado "profesional", pero es la que mejor refleja en el ánimo entre los inversores: un desastre. Es que no todos los días el Bovespa se derrumba 3,62% como ayer, cuando el índice cerró en 12.745,94 puntos (de hecho fue la mayor caída en dos meses), ni todos los días el dólar sube 1,8% (terminó en R$ 3,00 mientras el riesgo país saltó a 829 puntos). Es cierto que puede haber habido algo de contagio, en un día negro para prácticamente todas las Bolsas del globo. Pero los motivos locales siguen estando ahí, y si fueron los más importantes para la suba que tuvieron las acciones en los últimos meses, también debieran serlo para su baja. El problema es que estas razones van más allá de la cuestión puntual si el COPOM baja o mantienen la tasa, o si hay más o menos ruido político en el Congreso.

• CHILE

Según van las cosas, se confirmó que la caída del viernes fue "demasiado". El problema es que en vista de 2,42% que perdió ayer el IPSA al cerrar en 1.177,36 puntos, fue demasiado poca. Para ser sinceros, de no ser por el desplome que tuvo el peso frente a un dólar que finalizó el día en $ 714,3, tal vez no estaríamos preocupados, ya que podríamos achacarlo todo al malhumor global. Pero las cosas no son así y tal vez convenga comenzar a preocuparse (antes de que nos caiga encima un verdadero "bear market"). Siempre queda la esperanza de que en el mercado todo puede suceder y que las cosas se revierten de un minuto para el otro y sin aviso. Pero por lo que estamos viendo comenzamos a enfrentar un fenómeno global de desconfianza por lo bursátil en el cual puede ser muy difícil separar la paja en mal estado del trigo bueno. Confiemos en que las próximas horas traigan alguna buena nueva.

• MÉXICO

Como venimos insistiendo hace ya algunos días, la mexicana fue ayer otra vez la plaza bursátil de mejor comportamiento. No es que esto signifique demasiado ya que el IPC retrocedió 1,34% para cerrar en 6.469,18 puntos, pero sea por una leve tendencia compra-dora de quienes están huyendo de los demás mercados latinos y "estacionan" sus fondos en papeles aztecas, o simplemente porque éste ha sido el mercado menos "atractivo" a lo largo de 2003 (lo que significa poco interés para entrar y poco para salir), lo cierto es que al menos que algo cambie, podemos apostar a que esta tendencia continuará (lamentablemente no significa "per se" que uno pueda ganar dinero, sino en el mejor de los casos, que podría perderlo en menor cuantía que estando colocado en otras Bolsas latinas). El peso no escapó tampoco al malhumor general y cerró en $ 10,36 por dólar.

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