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La Bolsa de Tokio volvió a cerrar en positivo por quinta sesión consecutiva a pesar de las pérdidas iniciales registradas al comienzo del día, debido a la compra selectiva de valores estrella. Al final de la jornada, el índice selectivo Nikkei de los 225 principales valores se apuntó 17,32 puntos (0,20 por ciento) para cerrar en los 8.564,49 enteros. El indicador Topix, que reúne todos los valores de la primera sección, avanzó 2,87 puntos (0,34 por ciento) hasta los 849,42. Según los expertos, el Nikkei se movió en terreno negativo durante la sesión matinal por la retirada de beneficios en el sector tecnológico, tras el retroceso ayer del NASDAQ. Pero los precios se recuperaron por la tarde, cuando los vendedores se mantuvieron al margen ante la esperanza de compra por parte de los inversores extranjeros, que parecen estar llevándose las acciones japonesas, luego de las recientes ganancias en los mercados estadounidenses.
Tras alcanzar el lunes su nivel más alto en los últimos seis meses, la Bolsa de Londres cerró a la baja, arrastrada por la debilidad de algunos sectores clave en la economía británica, entre ellos el bancario y el mediático. Así, su índice FTSE 100 perdió 13,6 puntos, 0,33%, para quedar en 4.115,7 puntos, mientras que el índice intermedio FTSE 250 también bajó, 36,7 puntos o 0,75%, hasta los 4.843,2 puntos. El Footsie no ha logrado mantener el récord alcanzado el lunes, cuando cerró con 4.129,3 puntos. Apoyada por los analistas, la cadena de supermercados Tesco vivió una jornada positiva y el valor de sus acciones subió 3% o 6,25 peniques hasta 215,5 peniques. La eléctrica Scottish Power también se situó entre los ganadores de esta sesión con 8,5 peniques para quedar en 376,5 peniques. También se situaron en terreno positivo el grupo Diageo, que avanzó 14 peniques y llegó a 672, y la farmacéutica GlaxoSmithKline, que sumó 19 peniques y quedó en 1.257 peniques.
La rueda bursátil fue de alguna manera el espejo de la del lunes, aunque sin la fuerza necesaria para neutralizar aquella caída, ya que el Bovespa cerró en 13.350,11 puntos, marcando una mejora de 0,92%. La verdad es que en función de las noticias de la jornada, la mejora en la perspectiva de la deuda por parte de la gente de Fitch y el anuncio de que la popularidad del presidente Lula sigue creciendo quedó la sensación de que se deberían haber operado muchos más de los u$s 212 millones que se negociaron en acciones (30% menos que el promedio diario de los dos últimos meses). De hecho, el dólar tuvo una significativa caída, al ceder 1,27% para quedar en R$ 2,945 por dólar, mientras las tasas a futuro caían 10 puntos básicos y el riesgo-país retrocedía a 792 puntos, ante la perspectiva de que pronto las demás calificadoras seguirán el camino de Fitch. Claramente fue una muy buena jornada, pero no tanto para la Bolsa.
Apenas 0,15% de baja que llevó el IPSA a 1.240,24 puntos. No es mucho. Pero a no equivocarse, que esta afirmación no es por lo menguado de la variación porcentual, sino por lo poco que el mercado pareció reflejar lo que está pasando en estos momentos en la sociedad (lo de "parecer" es porque el volumen negociado registró un incremento a u$s 23 millones, dando cuenta de una mayor presión bajista). Es que el anuncio de que en horas el gobierno presentaría al Parlamento su propuesta de incremento impositivo, en particular al IVA, ha movilizado a toda la posición y distintos sectores sociales que entienden que esto tendrá un claro efecto perjudicial sobre la economía del país. Si bien no de manera directa, la suba que tuvo ayer el dólar a $ 713,7 también se vincula con esto, ya que es claro que, a mayor presión impositiva, son menos los capitales que se sentirán atraídos a invertir en el país.
Apenas 0,25% de mejora, pero esto alcanzó para llevar el IPC a que cerrara en 6.738,97 puntos, el valor más alto desde el 18 de junio de 2002. Casi, casi, el más alto en un año. Sin embargo, la sesión estuvo lejos de ser eufórica, no sólo por lo acotado de la suba, sino por el interés de los inversores que apenas alcanzaron a realizar operaciones con poco más de u$s 80 millones. Si hubo algún motivo para explicar la mejora, sin dudas se vinculó con la nueva caída en la tasa de corte en la colocación de CETE, que en su versión a 28 días cayó a 4,55%, marcando un nuevo mínimo histórico. Pero ésta no fue la única buena nueva. Mientras el dólar retrocedía a $ 10,28, se confirmó la colocación del eurobono a 10 años que terminó pagando 5,503% anual. Es claro que no podemos decir que lo bursátil anda mal, pero sí podemos plantearnos por qué en este escenario no anda mejor.




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