Si bien se descontaba que los esfuerzos del gobierno para reducir el costo de la canasta básica serían relativos en cuanto a sus resultados, los datos que difundió ayer el INDEC no hicieron más que confirmarlo. Tanto es así, que las mayores alzas de precios registradas en el IPC ( índice de precios al consumidor) de marzo se dieron justamente en aquellos productos incluidos en los convenios que cerró el gobierno con empresarios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los datos son contundentes: los cinco cortes de carne que se pactó bajar 10% sufrieron subas destacadas. El bife ancho y la carne picada aumentaron 8,8%, el asado lo hizo 7,4%, la carnaza subió 10,2% y la paleta 8,3%.
En el caso del pollo, el gobierno acordó con el sector avícola llevar el precio mayorista a un valor que permita a los consumidores comprar en el mostrador el kilo a $ 3,80. Pero en marzo el precio promedio del pollo fue de $ 3,95, lo que significa 9,7% de aumento respectode febrero.
En el sector lácteo, la situación se repite. El queso cuartirolo que se pactó bajar 5%, subió en un mes 8,3%. Y el precio de la leche fresca entera en sachet no bajó 1,5% como acordó el gobierno sino que subió 0,7%.
«Lo más preocupante de los anuncios de ayer es que prácticamente nada bajó. Desde el gobierno dicen que los acuerdos recién se verán reflejados en los precios en abril, pero ya pasamos la primera semana del mes y las rebajas no se ven en los comercios», dijo a este diario Sandra González de ADECUA (Asociación de Defensa de Consumidores y Usuarios de la Argentina).
Por su parte, Susana Andrada, del CEC (Centro de Estudios al Consumidor), dijo a este diario que «las bajas que puedan registrarse, si es que este mes se implementan los acuerdos, cosa que todavía no sucedió, no son significativas porque son mínimas, abarcan a pocos productos y no pueden controlarse».
Las asociaciones de consumidores coinciden en que hay rubros que no están siendo tenidos en cuenta por el gobierno para acordar bajas y que son muy importantes por la incidencia que tienen en el cálculo de la inflación. «La indumentaria subió 5,7% y la educación 6%, y esos rubros no están siendo llamados para negociar», comentó González que recordó además que en la suba de 3% que se anunció en la canasta básica no se incluyen productos de higiene y tocador que han registrado fuertes subas en los últimos meses. Otro tema que destacan desde las entidades de consumidores es que, para calcular el IPC, el INDEC se basa en precios recogidos en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Esas jurisdicciones son, según las asociaciones, las que tienen los precios más baratos. «Por ejemplo, según nuestros relevamientos, el kilo de azúcar cuesta en Capital Federal entre $ 1,30 y $ 1,40 mientras que en la provincia de Corrientes se ubica entre $ 1,50 y $ 1,60», detalló González.
Según ADELCO es en el resto de las provincias donde más lentamente llegarían a impactar los acuerdos alcanzados con empresarios. Muestra de esto es que en el caso de las carnicerías el gobierno sólo acordó con las de la Capital Federal, por lo cual aquellos comercios de otras zonas no aplican las rebajas.
Dejá tu comentario