27 de febrero 2003 - 00:00

Lula apuesta fuerte y lanza ambiciosa reforma laboral

Desafiando a los grandes sindicatos nacionales, planea autorizar por primera vez las negociaciones salariales a nivel de empresas. Creará un programa de empleo temporario para jóvenes, con carga fiscal cero para las empresas. Analiza un régimen especial de contratación y despido para pequeñas empresas.

Después de dar a conocer iniciativas audaces, como sus proyectos para reestructurar los sistemas previsional y tributario, el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva prepara ahora un amplio programa de reforma laboral, cuyos principales lineamientos adelantó Jacques Wagner, ministro brasileño de Trabajo y Empleo, a Ambito Financiero en una entrevista telefónica.

Según el ministro, un hombre muy cercano a Lula, su cartera está trabajando en un programa de primer empleo, que supone un contrato temporal para jóvenes trabajadores y en el que el Estado renuncia a 100% de las cargas patronales. Además, se declaró partidario de autorizar negociaciones salariales a nivel de empresa, anticipó un régimen especial de contratación para pequeñas compañías y anunció una concertación entre gremios y empresarios, con arbitraje del gobierno.

Wagner, de 51 años, es conocido como un hombre de diálogo y negociación y es uno de los dirigentes históricos del Partido de los Trabajadores. Carioca, hizo su carrera política en Bahía. Militó en el sindicato de los petroquímicos y conoció a Lula en 1978, tras lo cual lo ayudó a fundar la Central Unica de los Trabajadores en Bahía y se convirtió en el primer presidente del PT en ese estado. A continuación, los principales tramos de la entrevista.

Periodista:
¿Cuáles son sus proyectos para aliviar el problema del desempleo?

Jacques Wagner: Ese es el principal problema que afrontamos. Todavía tenemos tasas de interés muy altas, lo que dificulta el crecimiento de la economía, y el mercado financiero aún captura una parte muy grande del PBI, lo que constituye también un problema grave para superar los actuales niveles de endeudamiento. Sin embargo, pese a eso, la economía mostró un crecimiento del empleo en febrero, con la creación de 40.000 puestos de trabajo.

P.: ¿Está estudiando alguna variante de reforma laboral? ¿Qué medidas planea impulsar?

J.W.: Estamos preparando un programa de primer empleo, con una renuncia fiscal para estimular la contratación de jóvenes en las empresas. Todavía estamos terminando el modelo, pero puedo decirle que el gobierno garantizará un salario mínimo por seis meses con el compromiso de la empresa de retener el trabajador seis meses más. Por otra parte, impulsamos la creación de un Foro Nacional del Trabajo con la participación de empresarios y empleados que discutirán políticas, con el Estado actuando como un gran mediador.


P.:
¿Las empresas tendrían alguna carga en el plan de empleo para jóvenes?

J.W.: No, planeamos que la renuncia fiscal sea de 100%. Y también estamos pensando cómo colaborar con las pequeñas empresas para ayudarlas a tomar más empleados, pero aún no lo tenemos definido.


P.:
Un pedido recurrente de los empresarios apunta a que se autoricen las negociaciones salariales a nivel de empresa. ¿Cuál es su postura?

J.W.: Queremos que esa cuestión se discuta en el Foro Nacional del Trabajo. Sin embargo, personalmente pienso que es posible autorizar las negociaciones tanto a nivel nacional como a nivel de las empresas.


P.:
¿Finalmente a cuánto se elevará el salario mínimo?

J.W.: El primer cálculo que hicimos apunta a llevarlo entre 232 y 234 reales (desde los actuales 200). Estamos en un momento de gran estrechez presupuestaria y todavía estamos trabajando con el presupuesto del gobierno anterior. Pero el presidente Lula tendrá la última palabra.


P.:
¿Qué reacción supone que van a tener los sindicatos a esta serie de propuestas?

J.W.: Por ejemplo, en lo que hace al programa de primer empleo, creo que será muy buena, porque reduce el desempleo y ayudará a los trabajadores más jóvenes. Eso sí, en el fondo lo que los trabajadores quieren es un reajuste de salarios de acuerdo con la inflación, pero eso es algo que deberán negociar con los empresarios, con el Estado como mediador.


Entrevista de Marcelo Falak

Dejá tu comentario

Te puede interesar