El máximo tribunal de Alemania avaló con condiciones la contribución del país a los fondos de rescate al euro, en un fallo decisivo para la lucha contra la crisis de deuda en Europa.
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El Tribunal Constitucional, con sede en la ciudad de Karlsruhe, rechazó las más de 37.000 demandas presentadas por políticos y ciudadanos contra la creación del llamado Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), un fondo de ayuda permanente dotado con 700.000 millones de euros (900.000 millones de dólares).
La decisión, esperada con gran expectativa en todo Europa, deja vía libre para que el presidente Joachim Gauck firme tanto el MEDE como el pacto fiscal europeo, último paso necesario para convertirlos en ley. Ambas herramientas anticrisis entrarán así en vigor en Alemania y en el resto de los países firmantes.
"El examen determinó con toda probabilidad que las leyes recurridas no vulneran la Constitución", señaló en la lectura del fallo el presidente del tribunal, Andreas Vosskuhle, que sin embargo admitió ciertas "dudas" sobre el tratado del MEDE.
El aval de la corte está sujeto por ello a condiciones: el aporte de Alemania, mayor contribuyente al MEDE, debe limitarse a los 190.000 millones de euros acordados y cualquier aumento tendrá que ser votado en el Parlamento. Además, el Parlamento alemán tendrá que recibir información exhaustiva sobre el uso del MEDE.
La corte de Karlsruhe se reservó la opinión sobre "el fin y el sentido" de los fondos de rescate y consideró que ésa es una "tarea política".
La decisión fue recibida con alivio en el gobierno de Angela Merkel. "Hoy es un buen día para Europa", destacó el ministro de Economía y vicecanciller alemán, Philipp Rösler.
"Con este fallo inequívoco hemos dado un importante paso hacia la estabilidad del euro". La noticia desató también un largo aplauso en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. Las principales bolsas del continente reaccionaron con subidas y la prima de riesgo del bono español cayó por debajo de los 400 puntos por primera vez en cinco meses.
Las demandas contra los dos tratados habían sido presentadas en junio, entre otros, por el diputado de la Unión Cristianosocial (CSU) Peter Gauweiler, la fracción parlamentaria del partido La Izquierda y unos 37.000 ciudadanos agrupados en la plataforma "Más Democracia".
Los recursos sostenían que los fondos de rescate y el pacto fiscal violan las competencias del Parlamento alemán y por lo tanto son inconstitucionales.
Su presentación frenó a fines la entrada en vigor del MEDE prevista originalmente para julio, pese a que había sido aprobado con una abrumadora mayoría en las dos cámaras del Parlamento en Berlín. El fondo requiere la ratificación de Alemania para poder comenzar a funcionar.
El pacto fiscal europeo fue impulsado por Merkel para exigir una mayor disciplina presupuestaria en Europa. Fue firmado por 25 países de la Unión Europea (UE), todos menos Reino Unido y República Checa.
Su cumplimiento es requisto indispensable para que un país pueda solicitar ayudas del MEDE, el mecanismo de rescate permanente que sustituye al anterior Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF).
El MEDE tiene una dotación de 700.000 millones euros, en los que Alemania es el mayor contribuyente con un 27%, y una capacidad de préstamo efectiva de 500.000 millones de euros.
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