Maldita inflación

Economía

Por Damián Di Pace.-

Nuestro país tenía un problema de distorsión de los precios relativos al inicio de la gestión de Cambiemos. El problema que luego de un esfuerzo muy grande de los argentinos para soportar el ajuste de tarifas de servicios públicos, la inflación y la evolución del tipo de cambio entre otros hizo retroceder unos cuantos casilleros en el camino hacia el retiro de subsidios públicos sobre servicios de luz, gas y agua. Ahora llegó el momento de tomar una decisión importante por parte del Estado: o le pasamos la "factura" al consumidor o la pagamos "nosotros" pero el programa de ajuste fiscal tampoco permite esta segunda opción. En síntesis se la deben pasar al consumidor.

Reducir la inflación no es sencillo para Argentina quien ocupa el cuarto puesto debajo de Venezuela, Sudán del Sur y Sudán con mayor inflación en el mundo y no bajó del TOP 10 de inflación mundial desde 2007 a 2018. Los países que lograron reducir la inflación con un programa consistente demoraron hasta 10 años en lograr lo que nosotros no podemos lograr hace 70 años. Es Argentina incluso en la región una "raza extraña", hace tiempo ya que el resto de los países de América Latina tienen inflación de un dígito.

Siempre hay un pero... Reducir la inflación en 4 años cuando se requería cambios en varios precios: tarifas, tipo de cambio y tasas de interés no era sencillo. Se movieron tarifas e impactó en la inflación, se mueve el tipo de cambio y pega en la inflación. Con una inflación de precios mayoristas del 47% interanual y minorista del 31,2% aún le falta a esta última un largo camino por recorrer. Al indexar los precios regulados se le sumó la situación de desregular los que estaban regulados como la nafta que hoy vuelve a mostrar impacto sobre el precio de las distribución de los bienes y servicios que consumimos todos los argentinos y que aún retrasada en su precio la estiman en $ 35 a fin de año para el caso de la nafta súper cuando en el interior del país ya la pagan $ 40.

Pasando en limpio. De abril 2016 a julio 2018 la inflación de precios regulados fue del 128% y este año se le sumó una devaluación del peso sobre el dólar del 68% en el acumulado del año que vuelve a poner sobre el escritorio y la planilla de subsidios del estado un retraso nuevamente en las tarifas de servicios públicos por el impacto del tipo de cambio en la estructura de costos de las empresas.

Con un traspaso a precios de la devaluación "pass-through" que oscila en promedio en Argentina en el 30% a un tipo de cambio dinámico es muy difícil proyectar la inflación de este año. Hoy el mercado y consultoras privadas ya la proyectan en no menos de 34% a un dólar de $31.

La inflación al alza con una pérdida de poder adquisitivo del consumidor del orden del 5% en el primer semestre de 2018. El alza de precios con restricción de la demanda para consumir genera que de acuerdo a las mediciones que realizamos con Focus Market vía scanntech (lector de código de punto de venta) sobre una muestra de 515 puntos de venta en todo el país las ventas tuvieron el peor julio de la gestión Cambiemos con un retroceso de 7,8% en forma interanual. Persiste el aceleramiento en los precios en góndola de supermercado, en julio estos evidencian una variación del orden del 29,8% dejando el acumulado del año en 21,9%. En julio 2018 (vs junio 2018) pierden consumo todas las categorías, inclusive aquellas que venían sorteando el contexto recesivo (Bebidas con Alcohol, Congelados, Productos Frescos y Copetín). En el scanner de los puntos de ventas sobre la muestra tomada observamos: menor cantidad de transacciones, incremento del ticket promedio julio 2018 vs julio 17 del 30% por debajo de la inflación interanual del 31,2%.

Las ventas minoristas de acuerdo a la CAME no van mucho mejor con una caída en Julio del 5,8% y del 3,2% en los primeros siete meses del año. Si el comercio no está bien la industria Pyme tampoco muestra síntomas de mejor situación ante la caída del consumo público que arrastraban a ciertos sectores que tuvieron un buen primer trimestre este año. La producción de las Pymes Industriales cayó 7,3% en julio frente a igual mes del año pasado. Es el tercer mes consecutivo en que el sector cae, alcanzando el valor más bajo de la serie desde que en enero de 2008 comenzó la medición. Parece mentira que en enero de 2018 este indicador mostraba un crecimiento del 3,4% con todos los sectores al alza liderando productos de metal, maquinaria y equipo, productos electro-mecánicos e informáticos y minerales no metálicos.

Maldita inflación... Maldito gasto público... Maldito déficit fiscal. Argentina ingresó en esta maldición nuevamente hace 11 años y aún no puede salir. El tema que la presión sobre el sector privado para sostener la triple maldición con este ritmo de la actividad económica, el consumo a la baja y altas tasas de interés lo encuentra en su peor versión en el mismo período.

* Analista Económico

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