La Argentina es competitiva en muy pocos productos y exporta principalmente commodities. Uno de éstos es el trigo, cuyo precio cayó 25% durante 2004 y complicó la situación exportadora y fiscal del país. Lejos de mejorar, el panorama parece empañarse más aún para los productores de este sector. La Unión Europea implementó ahora otro sistema de subsidios a los exportadores de trigo, tratando de beneficiar a los nuevos países que se sumaron al bloque, la mayoría de la ex Unión Soviética. Por esto, en la última semana, el precio de la tonelada cayó 5% y se espera que en los próximos días la baja llegue a 10%. Pero, además, la Argentina se vería perjudicada por la eventual pérdida de mercados, donde lentamente se va ingresando, como el norte de Africa, hacia donde los exportadores europeos subsidiados enviarían sus productos. Asimismo, la decisión europea de aumentar su política de ayuda al agro viene en momentos en que se deberían retomar las negociaciones para firmar en alguna ocasión un acuerdo de libre comercio entre Europa y el Mercosur, algo que ahora está cada día más lejos. En total, se perderían este año entre 50 y 100 millones de dólares en exportaciones de trigo. Para peor, los precios generales de los commodities están bajos, lo que provocará en febrero una caída de $ 100 millones en cuanto a los ingresos por retenciones.
No comenzó bien 2005 en cuanto a la posibilidad de avanzar seriamente en las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) para conseguir un acuerdo de libre comercio. Si bien ya hay fecha para la nueva ronda de negociaciones, será la primera semana de abril en Asunción del Paraguay (lo que implica que, de alguna manera, se sigue discutiendo), el bloque europeo anunció casi en silencio hace una semana que aumentará su nivel de subsidios agrícolas. En este caso, favorecerá a los exportadores de la UE productores de trigo. Se estima que, de mantenerse esta medida, el país podría perder entre 50 y 200 millones de dólares en exportaciones directas. Esto demuestra poca predisposición política de la UE para desmantelar efectivamente su sistema de subsidios, que cuesta más de 70.000 millones de dólares anuales. Las pérdidas llegarán desde dos frentes. Por un lado, y desde la aparición del anuncio, los precios de la tonelada de trigo cayeron 5 dólares, y se espera que en los próximos días la baja llegue a los 10 dólares. Además, hay que entender que la decisión europea aparece en un momento de depresión del mercado de trigo en el mundo, ya que sólo en 2004 el precio del commodity bajó 25%. Pero, además, productores locales estiman que los exportadores de la UE, con la nueva política de subsidios, podrían acceder con mayor facilidad a mercados donde lentamente va penetrando la Argentina, como el norte de Africa y Asia Menor. Sumando los dos efectos, y teniendo en cuenta que el volumen de exportaciones de trigo desde la Argentina podría llegar en 2005 a las 10.000 toneladas, las pérdidas tendrían un piso ya seguro de u$s 50 millones y que podrían llegar a más de u$s 200 millones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A las pérdidas económicas se sumó, además, el descontento que generó políticamente la decisión de la UE de avanzar con su política de subsidios agrícolas, en lugar de hablar de su desmantelamiento; más, teniendo en cuenta que el producto en cuestión es el trigo, donde la Argentina es mundialmente competitiva.
Ayer, en el Ministerio de Relaciones Exteriores, comenzaron a analizar las estrategias que se desplegarán dentro del Mercosur para enfrentar el problema generado por este aumento en los subsidios de la UE. Como primera reacción, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, empezó a cruzar información con la Cancillería brasileña para cerrar una posición común en la próxima reunión negociadora.
También se espera ahora un nuevo relanzamiento del G-20 el 17 de abril en Nueva Delhi, el grupo de países que surgió de la fallida cumbre de la OMC de setiembre de 2003 en Cancún, y que agrupa a la Argentina junto con la India, Brasil, Sudáfrica, Egipto, Indonesia, México y Malasia, entre otros. Mientras tanto, en contra de la medida de la UE reaccionó ayer el denominado Grupo Cairns, que dijo estar «extremadamente decepcionado por la decisión de reintroducir los reembolsos a la exportación de trigo». Este grupo lo integran, además de la Argentina, unos 16 estados productores de commodities como Chile, Australia, Brasil, Canadá, Sudáfrica, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda y Tailandia, entre otros.
Dejá tu comentario