Mañana el fondo buitre Dart pide 7.000 millones de dólares a juez Griesa de los entrados al canje

Economía

Los acreedores que rechazaron la oferta argentina están lejos de darse por vencidos. Un fondo buitre, el de la familia Dart en EE.UU. que compró títulos en default por u$s 700 millones, pidió al juez Griesa una moción de embargo por 7.000 millones de dólares. El magistrado resolverá mañana en una audiencia entre las partes. A lo que apunta el fondo buitre concretamente es a embargar los bonos que entregaron al país los inversores que aceptaron la oferta a cambio de recibir los nuevos títulos Par, Descuento y Cuasi Par. Más allá de lo que decida el juez Griesa, anoche en el Ministerio de Economía había optimismo tras una extensa conversación con los abogados en Nueva York, lo que refleja que recién empieza la batalla con acreedores que detentan u$s 20.000 millones de deuda en default. Está a la vista que, asesorados por expertos legales, los fondos buitre buscarán por cualquier medio recuperar 100% de los títulos en default. Recuérdese que hasta intentaron apoderarse de dólares que había en una cuenta de Correo Argentino, luego estatizado. Por ello es que buscan cualquier resquicio para embargar activos argentinos. En este caso son más bonos en default pero en el fondo buscan trabar el cierre exitoso del canje.

El equipo económico fue sorprendido ayer por la información que le acercaronlos abogados del gobierno argentino en Estados Unidos con un dato que amenaza complicar el cierre de la oferta argentina a bonistas: el fondo buitre de la familia Dart pidió una moción de embargo, y el juez Griesa, de Nueva York, convocó a una audiencia para mañana entre las partes.

Lo que hizo el mencionado fondo buitre es buscar trabar el cierre del canje pidiendo embargar los títulos de la deuda -los denominados «viejos» y en cesación de pagos- que entregarán aquellos bonistas a cambio de los nuevos títulos (Par, Descuento y Cuasi Par). La base del reclamo es que la familia Dart tiene un crédito a cobrar de la Argentina por la tenencia de 700 millones de dólares en títulos en default, busca recuperarlos embargando activos que tiene el país en el exterior y apunta a los títulos que los bonistas entregarán en canje. El monto del pedido no es menor: u$s

7.000 millones. El dato sacudió ayer a los integrantes del equipo económico. A las 20, Roberto Lavagna mantuvo un «conference call» con los abogados del estudio Cleary, Gottlieb Steen and Hamilton para definir la estrategia a seguir. No se descartaba anoche que un integrante del equipo económico, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, eventualmente, viaje raudamente a Nueva York para estar presente en la audiencia.

• Tranquilidad

Más allá de la sorpresa inicial, en el Palacio de Hacienda y tras el mencionado contacto con los representantes legales, hubo menos preocupación. Sostienen que el juez Griesa, al llamar a audiencia y no dar pie al embargo directamente ayer, quiere escuchar la explicación del gobierno argentino. «Si hicieron las cosas bien, no debería haber problemas», aseguró a Ambito Financiero un abogado de frecuente consulta del gobierno. Apuntaba a que en la elaboración del prospecto y en los términos legales del mismo se puede bloquear esta moción de la familia Dart. Concretamente,a la luz de lo sucedido en anteriores reestructuraciones, los viejos bonos « desaparecen» y dejan de existir legalmente y en la práctica, con la emisión de los nuevos Par, Descuento y Cuasi Par. Es decir que la Argentina nunca tiene en poder «viejos títulos». De todas maneras habrá que explicarle al juez Griesa todo lo contemplado en el prospecto, y especialmente la protección o bloqueo legal que existe con la constitución de los «trustees» que actúan en la operación.

Había optimismo en funcionarios de la Secretaría de Finanzas anoche al momento de encarar esta nueva amenaza -¿la final?- al cierre de la oferta a bonistas. Recuérdese que el 1 de abril se deben entregar los nuevos títulos a quienes aceptaron el canje, y de hecho en el mercado financiero se hicieron y se hacen operaciones de compraventa condicionados a la entrega en esa fecha de los papeles. Por ello es que además de la sacudida que representó ayer al mercado las frases de Alan Greenspan de subir tasas, se suma ahora el fondo buitre Dart buscando cualquier activo para cobrarse de sus títulos en default.

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